Gustavo Ortega Campos [email protected]
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Juntas liquidadoras con los días contados
Gustavo Ortega Campos
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Las juntas liquidadoras de los cuatro bancos quebrados entre el 2000 y 2001 tienen como plazo máximo hasta el 31 de octubre para seguir operando, pues según la ley, debieron haber concluido sus labores hace un año y más, aseguró el Superintendente de Bancos y Otras Instituciones Financieras por la ley, Alfonso Llanes.
“Todas las juntas liquidadoras están fuera de término para entregar sus informes finales”, sentenció.
Los bancos en proceso de liquidación son el Banco Intercontinental S.A. (Interbank), el Banco del Café de Nicaragua (Bancafenic), el Banco Mercantil (Bamer) y el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic).
“Hoy (ayer) les envié una carta ratificando otra que mandé el 13 de agosto a las juntas liquidadoras del Banic y el Interbank donde les daba un período que vence el 31de octubre para que terminen sus informes finales, para el Bamer y el Bancafenic les dimos un plazo hasta el 30 de septiembre”, señaló Llanes.
Hasta la fecha la única junta liquidadora que ha enviado el informe final es el Banic, “pero se les avisó que deben aclarar ciertos puntos”.
Dijo que uno de los requisitos principales que está exigiendo es que los informes financieros estén certificados por firmas auditoras independientes, “pero no significa que nosotros con esas auditorías dejemos de pedirles explicaciones sobre las dudas que queden”.
Según los últimos informes enviados al despacho de Llanes, estas cuatro juntas han recuperado 46.8 millones de dólares, sin incluir los casi 29 millones de dólares captados en las 12 subastas de recuperación de activos administradas por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
De estos 46.8 millones de dólares, el 43 por ciento, unos 20.2 millones han sido utilizados en gastos que incluyen salarios de hasta 8,000 dólares mensuales para los directivos de las juntas liquidadoras, los sueldos de todos los funcionarios, gastos de funcionamiento y el pago de servicios básicos, entre otros.
Los cálculos de Llanes indican que las pérdidas totales a causa de las quiebras bancarias ascienden a 400 millones de dólares.
Según la Ley Orgánica de la Superintendencia de Bancos (SIB) una vez intervenidos los bancos, las juntas liquidadoras tienen seis meses para funcionar con la posibilidad de prorrogarlas otro medio año.
“Las juntas liquidadoras eran potestad del superintendente Noel Sacasa (renunció sorpresivamente en julio)… la pregunta que hago es, por qué no les pidió informes en las fechas que correspondían, eso sólo puede responderlo él”, indicó.
Llanes reiteró que “este caso (las juntas liquidadoras) lo manejó él (Sacasa) personalmente”.
Por otro lado anunció que están trabajando en una serie de reformas de ley para el mejor desempeño futuro del proceso de liquidación, en el eventual caso que sea necesario.