ACAN-EFE
PANAMÁ.- Un tribunal panameño comenzó ayer una audiencia preliminar para decidir si continúa el proceso contra Luis Posada Carriles y otros tres cubano-estadounidenses, vinculados a un supuesto plan para matar en 2000 en Panamá al presidente de Cuba, Fidel Castro.
La audiencia, interrumpida desde el pasado 5 de diciembre por un amparo de garantías, tiene lugar en la Sala de Audiencias del Tribunal Marítimo de Panamá.
El acto judicial, presidido por el Juez Quinto Penal, Enrique Paniza, se reinició con la lectura de la vista fiscal y con estrictas medidas de seguridad para evitar incidentes entre los simpatizantes y detractores de los sindicados.
En la vista fiscal aparecen recogidos archivos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) que vinculan a los anticastristas con actividades delictivas y subversivas contra Cuba, así como también las declaraciones de los sindicados de que ellos no vinieron a Panamá a matar a Castro sino a buscar al jefe de la seguridad cubana, el coronel Eduardo Delgado, que iba a desertar.
El fiscal que lleva la causa, Arquímedes Sáenz, dijo a la prensa que hay suficientes evidencias para que los cuatro cubanos sean llamados a juicio.
La audiencia fue retomada luego que la Corte Suprema de Justicia declaró el pasado 30 de abril no viable un amparo de garantías presentado ante el Primer Tribunal Superior por el abogado acusador Julio Berrío, pero el letrado presentó el amparo ante la Corte Suprema de Justicia, que confirmó la decisión.
La audiencia continuará hoy, jueves, y el viernes con las intervenciones del fiscal y de los abogados de la defensa y los querellantes.