El mensaje de Vicente

Edgard Rodríguez C. [email protected] Vicente Padilla ha probado a través de su carrera, que es capaz de forjar una monumental obra de pitcheo en una jornada, y luego, lucir como aprendiz de lanzador en su siguiente apertura. Alguien lo graficó muy bien, al señalar que un día lanza como si se tratara de un clon […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Vicente Padilla ha probado a través de su carrera, que es capaz de forjar una monumental obra de pitcheo en una jornada, y luego, lucir como aprendiz de lanzador en su siguiente apertura.

Alguien lo graficó muy bien, al señalar que un día lanza como si se tratara de un clon de Juan Marichal, y en su salida posterior, da la impresión de ser alguien parecido a Calvin Maduro.

Así de extremos han sido los bandazos de Vicente. Pero alguien que trabaja como lo hizo el domingo ante los Mets, es porque tiene capacidad para hacerlo continuamente en las Mayores.

Averiguar cómo conseguirlo constantemente, es el trabajo de Joe Kerrigan, quien hasta el momento ha lucido mejor ante las grabadoras y las libretas, que como el estratega de los serpentineros.

Quizá lo esencial del espectacular trabajo de Padilla ante los Mets, es que fue capaz de modificar su patrón de pitcheo. Entre los 100 envíos que realizó, mezcló 30 cambios de velocidad.

Otra buena cantidad de disparos, fueron “breaking balls”, es decir, lanzamientos que no fueron rectos. Así que empleó su curva, slider y la recta de dos costuras, que tanta ayuda le ha aportado.

A Padilla se le acusa de “haberse enamorado” de su bola rápida y quizá no es fácil salirse de tal apego, cuando sos capaz de hacerla viajar a 95 y 96 millas. Lo grave es no ofrecer variantes.

Ningún abridor en el béisbol actual, puede sobrevivir con un sólo disparo. Ni siquiera con una recta de 100 MPH como la que tiraba Rob Dibble. Un solo envío te hace predecible, es decir, vulnerable.

Sin embargo, con la demostración que hizo el domingo, Padilla envió un mensaje a sus jefes en los Filis, quienes han pasado toda la temporada cuestionando su pensamiento táctico en el juego.

“Fue impresionante cómo mezcló sus envíos”, dijo Larry Bowa este domingo. Hace unas semanas, había dicho que “no tiene sentido inventar pitcheos cuando tenés una recta de 95 MPH”.

La clave es el resultado. Si la mezcla de disparos funciona, Padilla es genial. Si no, se lo cuestiona. Pero el mensaje, es que puede hacerlo.

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