- “Las tropas que ocuparon Irak por la fuerza son las responsables del mantenimiento de la paz, y su política errónea es la responsable de la inestabilidad y de las acciones que se están cometiendo en el país”, dijo Abdelaziz Al Hakim, hermano de religioso asesinado
Sobhy HaddadEFE
BAGDAD.- Los líderes del chiísmo, mayoritario en Irak, responsabilizan a las tropas de ocupación de la inseguridad en el país, lo que puede enfriar las buenas relaciones que mantenían ambas partes desde la caída de Saddam Hussein.
Las críticas a las fuerzas de EE.UU. y Reino Unido aumentaron tras el ataque del viernes pasado en Nayaf, en el que murieron 85 personas, incluido el ayatolá Mohamed Baqir Al Hakim, líder de Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (ASRII), el grupo chiíta más importante del país.
“Las tropas que ocuparon Irak por la fuerza son las responsables del mantenimiento de la paz, y su política errónea es la responsable de la inestabilidad y de las acciones que se están cometiendo en el país”, dijo Abdelaziz Al Hakim, hermano del dirigente asesinado.
Abdelaziz, también importante clérigo chiíta y uno de los 25 miembros del Consejo de Gobierno provisional, hizo esta afirmación en el discurso que pronunció ayer ante cientos de miles de iraquíes que participaron en los funerales de Al Hakim en Bagdad.
Una postura similar expresó Mohamed Bahr Al-Uloom, otro religioso chiíta y miembro del Consejo de Gobierno, que anunció la suspensión de su presencia en esta institución, tras acusar a las tropas anglo-estadounidenses de la “grave falta de seguridad en Irak”.
Varias fuentes de la ASRII llegaron incluso a responsabilizar en parte a la coalición ocupante del ataque del viernes, al considerar que “no adoptó las medidas de seguridad adecuadas” para proteger al que era el máximo líder de la comunidad chiíta.
DIÁLOGO CON OCUPANTES PODRÍA ESTAR ENVENENADO
Además de provocar las ácidas críticas chiítas, varios comentaristas temen que los últimos atentados contra figuras chiítas hayan dañado el buen entendimiento entre éstos y las tropas de ocupación.
La mayor parte de los ataques de la resistencia armada iraquí contra la coalición ocupante se han registrado en el norte del país, especialmente en Faluja, Ramadi, Balad y Tikrit, cuya población en su mayoría pertenece a la vertiente sunita del Islam.
Al contrario, en las zonas sureñas, donde los chiítas son mayoritarios —como en el caso de Karbala y Nayaf, controladas por la tropas británicas— se han registrado muy limitadas acciones hostiles.
Pese a ser mayoritarios, los chiítas siempre han estado políticamente sometidos por los minoritarios sunitas en la historia de Irak y su rebelión de marzo de 1990 fue violentamente reprimida por las fuerzas del depuesto régimen.
CLAMOR DE VENGANZA
Centenares de miles de chiítas participaron ayer en Bagdad en los funerales del ayatolá Mohamed Baqir Al Hakim, muerto el viernes en un atentado con coche bomba en Nayaf.
Golpeándose el pecho a la manera chiíta, los participantes llevaron el ataúd envuelto en una tela. Los manifestantes enarbolaron retratos de Al-Hakim y exhibieron pancartas en las que se exigía venganza por la muerte del que era máximo dirigente de la comunidad chiíta y líder del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (ASRII).
Varios testigos presenciales informaron de la muerte de un policía en un enfrentamiento con manifestantes chiítas durante el duelo, lo que no ha sido confirmado oficialmente.
AYATOLÁ ASESINADO ADVIRTIÓ
“Advertimos a las tropas norteamericanas de que su política en Irak es errónea y que son responsables de lo que está ocurriendo en el país”, indicó Mohamed Baqir Al Hakim a el diario “Al Ahram”, que ayer publicó una entrevista que el famoso clérigo concedió un día antes de morir.