Mario José Moncada [email protected]
El gobierno considera exitosa la liquidación de los activos de siete bancos quebrados que llevó a cabo en los últimos tres meses al haber logrado recaudar 26 millones de dólares, aunque para ello necesitó 11 subastas, sin incluir la realizada el 25 de agosto. Los activos ofrecidos estaban valorados en 300 millones de dólares, lo que significa que sólo se ha logrado recuperar el 8.6 por ciento de lo estimado en libros.
La cifra genera controversia. Los 26 millones de dólares recuperados hasta ahora con la venta en los últimos tres meses de los activos de los bancos quebrados entre 1999 y el 2001, representa el éxito del proceso para unos, pero para otros se quedó muy atrás de los 50 millones de dólares proyectados con los organismos financieros internacionales.
Fuera de los resultados monetarios, el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso, consideró que el haber concluido con el asesoramiento de la firma norteamericana First Financial Network, el proceso de liquidación de los remanentes de las quiebras de siete bancos estatales y privados, no sólo le puso un alto a las pérdidas que el Estado estaba teniendo al tener estos activos sin producir, sino que también permite a Nicaragua subir un escalón más en sus intenciones de alcanzar la condonación del 80 por ciento de las deuda externa estimada en 6.400 millones de dólares.
“Lo importante es que desde el punto de vista del programa económico que firmamos en diciembre pasado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la comunidad internacional, hemos cumplido a cabalidad con este proceso de subastas que lo hicimos con toda la diligencia y la transparencia requerida”, valoró Alonso.
El balance de First Financial Network, a través de su jefe de Proyectos, el mexicano Jorge Damián, no podría ser más que similar al del presidente del BCN.
“Nuestra evaluación de los resultados del proceso, dado que se trató del primero de su tipo que se realizó en este país (Nicaragua), en Centroamérica y uno de los pocos en Latinoamérica, es que son muy buenos”, sostuvo aunque señaló que la firma que representa tendrá listo el próximo 15 de septiembre un informe final al respecto.
La representante en Nicaragua del Banco Mundial (BM), Amparo Ballivián, aunque cauta en sus declaraciones por no contar con la información técnica necesaria según refirió, aseguró que el organismo está “muy satisfecho” porque a su juicio “se ha demostrado una voluntad política de llevar a cabo este proceso”, lo que dará tranquilidad no sólo a los inversionistas sino también a los usuarios del Sistema Financiero Nacional (SFN) en el sentido que el país está saneando las últimas secuelas de lo que se considera la peor crisis bancaria de Nicaragua, que le costó 500 millones de dólares.
No obstante, para el economista Néstor Avendaño, la cifra recuperada equivalente a 26 millones de dólares “se quedó muy corta” del compromiso adquirido con el FMI de lograr hasta 50 millones de dólares.
Al mismo tiempo, el economista recordó que buena parte de esos fondos, tal como lo confirmó el presidente del BCN, serán utilizados para paradójicamente pagar la deuda interna que el Estado tiene con el SFN en virtud de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis) emitidos tras la crisis bancaria.
CON ALGUNOS PROBLEMAS
Durante aquella mañana del 21 de mayo cuando en las instalaciones de la antigua casa matriz del desaparecido Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), se inició la primera subasta de las 12 que se realizaron en total, First Financial Netork y el BCN estuvieron a punto de suspender dicha venta ante la incertidumbre que reinaba en el ambiente porque a juicio de Damián, los deudores tenían cierto temor y se preguntaban qué iba a pasar con sus créditos vencidos una vez que pasaran a manos privadas.
Además, ambas entidades tuvieron la urgente necesidad de estandarizar cada uno de los sistemas de datos de los bancos, cuyos activos serían puestos a la venta para que los oferentes tuvieran un solo paquete de información: el Banco Nacional de Desarrollo (Banades), Banco Intercontinental (Interbank), Banco de Crédito Popular, el Banco del Café (Bancafé), el Banco Mercantil (Bamer), y el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic).
“La primera subasta se puso en duda si se realizaba o no, pero luego el público fue aceptando y se fue dando cuenta que era algo bueno para el país, para las instituciones y para los mismos deudores. Mucha gente tenía miedo y se preguntaba qué iba a pasar con su crédito”, reveló Damián en entrevista con LA PRENSA.
Las declaraciones las brindó en las instalaciones del antiguo Centro Banic sobre la Carretera a Masaya, edificio que hoy pertenece al Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro), que lo adquirió en una de estas subastas por 5.15 millones de dólares cuando su valor era 13.8 millones de dólares.
En esa primera subasta el BCN puso a la venta cerca de 300 millones de dólares en créditos y poco más de 900 propiedades, quedando una buena cantidad de remanentes que suman 67 millones de dólares equivalentes a 15,000 créditos y poco más de 400 propiedades, subastadas el 25 de agosto pasado y cuyo resultados se sabrán en esta semana.
Damián cree que tanto las entidades financieras, los deudores y el público en general “tomó conciencia y se acostumbró a la importancia de realizar las subastas”, porque dijo que todo esos activos vendidos y actualmente en manos principalmente del Bancentro, el Banco de la Producción (Banpro), la financiera
Financo y la firma de auditores y contadores Grand Thornton, se volverán a reactivar y aportarán al crecimiento económico del país.
“Antes de mayo todos estos activos estaban en manos de las juntas liquidadoras, estaban como muertos (…) pero ahora que han sido adquiridos en su gran mayoría por nicaragüenses creo que serán puestos a trabajar, lo cual generará mayor actividad económica”, sostuvo.
EN DEFENSA
Mario Alonso, presidente del BCN, aseguró que el proceso de subastas ha sido “muy exitoso”, al punto de afirmar que “hasta el extremo que ahora nos llaman algunos grupos (financieros) y nos dicen que el Banco Central de Nicaragua siga haciendo subastas, lo cual obviamente no es el negocio de nosotros”.
No olvidando uno de los argumentos que más ha recordado desde mayo, Alonso reiteró que el concluir este proceso de subastas “era una de las condiciones más importantes que teníamos con el Fondo Monetario Internacional”, aunque la representante del BM, Amparo Ballivián, habló de “una condición indirecta” para alcanzar el punto de culminación de la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC), que permitirá el ansiado perdón de parte de la deuda externa posiblemente a finales del año.
“Todo ha salido muy bien. Eso lo constató la misión del FMI que recientemente estuvo en el país, se fueron muy contentos con los resultados, se lo aseguro”, dijo Alonso.
La representante del BM explicó que la venta de los activos de los bancos quebrados por irregulares administrativas o insolvencia financiera, “no es una condición en forma directa, pero si lo es en forma indirecta porque es una condición que contribuye al programa macroeconómico que se firmó sobre todo con el FMI, al ser la estabilidad macroeconómica una condición para la HIPC”.
“Yo personalmente no tengo la información de carácter técnico que me pueda permitir hacer un comentario a mayor profundidad. Sin embargo, estamos muy satisfechos que se ha llevado con bastante profesionalismo”, agregó Ballivián.
LA PRENSA trató de obtener una versión del representante del FMI en Nicaragua, Luis Breuer, pero los intentos resultaron infructuosos.
DEUDA PAGARÁ DEUDA
Ballivián confirmó que los fondos obtenidos con la liquidación de los activos de los bancos quebrados, son “fondos para financiar el Presupuesto General de la República”, medida que “acerca a Nicaragua” al punto de culminación de la HIPC.
Aunque esquivo sobre el particular, el presidente del BCN respondió que “si vos querés ponerle nombre, los vamos a usar para disminuir de forma paulatina y gradual la deuda interna en concepto de los Cenis bancarios”.
Según un informe del Ministerio de Hacienda y Crédito Público sobre la ejecución presupuestaria durante el primer semestre del 2003, el Estado ha destinado 314 millones de córdobas, cerca de 20.5 millones de dólares, para el pago de la deuda interna, lo que significa el 63.6 por ciento de lo programado para el año.
OPORTUNIDAD A DEUDORES
El economista Avendaño manifestó sus dudas sobre la valoración que First Financial Network hizo de los activos, pues consideró que el mercado hubiese pagado mejores precios.
Sugirió que los activos remanentes deben ser ofrecidos a los deudores, es decir, a los dueños originales, para que éstos tengan la oportunidad de “comprarlos a preciso adecuados”, si se toma en cuenta que el mercado ya no estaría tan interesado en adquirir en una nueva subasta “remanentes de los remanentes” de 12 anteriores.
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