Carol Munguía Corresponsal/[email protected]
La segunda región se encuentra ubicada en el Noroccidente del país. Está dividida en los departamentos de León y Chinandega, con 23 municipios, cuenta con dos puertos importantes como son: Corinto y Puerto Sandino. Además, tiene fronteras con Honduras y El Salvador vía marítima y terrestre, destacándose entre las principales rutas de comunicación terrestre la Carretera Panamericana.
Su extensión territorial es de diez mil 87 kilómetros cuadrados, donde habitan 673 mil 174 habitantes.
Los rasgos físicos predominantes en la región están determinados por la Cordillera de Los Maribios, donde se asientan los volcanes El Chonco, San Cristóbal, Casita, Telica, Cerro Negro, Momotombo, así como la presencia de ríos con gran caudal durante el invierno, tales como Guasaule, Río Negro, Gallo, Hato Grande, Villanueva, Estero Real, Quezalguaque, Palermo, Sinecapa, Acome, Río Grande, Torondano, El Realejo y Polvón.
Estos elementos físicos aunados a las secuelas del huracán Mitch, así como las altas precipitaciones pluviales de 500 a mil 500 milímetros como promedio anual y la inestabilidad de masas en los altos pendientes, representan una amenaza para la población asentada en las laderas de los cerros, riberas de ríos, cañadas, zanjones. La mayoría de los 23 municipios están amenazados con actividades sísmicas, deslizamientos, inundaciones y aislamiento.
Un estudio checo indica que todo el área está bajo la influencia del riesgo sísmico, basado en el conocimiento del desarrollo dinámico tectónico-volcánico de esta zona.
La región cuenta con las tres fuentes generadoras de movimientos terráqueos, placas tectónicas, cordilleras volcánicas y fallas geológicas, detalló el pionero de la organización de Defensa Civil en la Región.