- Economista señala que se promovió un sistema de generación “carísimo” y se dejó al país vulnerable ante los precios internacionales del petróleo
Moisés Martínez [email protected]
Las influencias políticas y empresariales provocaron que se diera una falta de regulación durante la privatización de la generación energética, causando que ésta se llevara de forma rápida y desordenada, según opina el economista Róger Cerda, quien fue Ministro de Energía por tres meses en 1997, año en que se dio la transformación de las leyes referentes al sector eléctrico en Nicaragua.
“En Nicaragua la regulación se ve afectada por la privatización del sistema eléctrico, porque priorizaron que hubiese la mayor cantidad de generadoras posibles sin hacer un énfasis en la regulación y privaron intereses particulares que los intereses en general”, comentó Cerda.
“Se promovió un sistema de generación carísimo que resuelve al corto plazo, pero dejó al país vulnerable por los choques con los precios internacionales del petróleo”, agregó.
Según Cerda, como Ministro de la Energía trabajó en la elaboración de una política que promovía la generación eléctrica alternativa, pero ésta fue desechada por la Asamblea Nacional y en su lugar establecieron una política de régimen fiscal que promueve la generación vía hidrocarburos.
Mencionó que el régimen fiscal exoneró por tres años, a partir de la entrada en vigencia de la Ley de Industria Eléctrica, de todos los gravámenes la importación de maquinaria, equipos, materiales e insumos destinados exclusivamente a la generación, transmisión, distribución y comercialización de la oferta y el suministro de la energía eléctrica.
Asimismo, quedó establecida la exoneración indefinida de cualquier gravamen a los combustibles utilizados en la generación eléctrica para uso público.
“Se tuvo una visión de corto plazo, ya que Nicaragua por ser un país pobre es un país sediento de energía y lo más sencillo y rápido es a través del petróleo, pero estas inversiones deben ser hechas como emergencia, no como una generación permanente”, enfatizó.
GENERADORAS VENDEN SIN SER REGULADAS
Otra irregularidad que mencionó Cerda es que la venta de energía de las generadoras a la distribuidora no es regulada por ninguna institución, tal y como está regulada la aplicación de la tarifa por parte de Unión Fenosa.
“El generador es la carnita de la industria que le vende al distribuidor con precio libre, pero el distribuidor le vende al usuario con precios regulados y este precio regulado no tiene políticas, sólo tiene una fórmula matemática”, señaló Cerda.
“La regulación debe tomar en cuenta los incentivos para la inversión en energía renovable y hay que dar señales que en ese sector puede haber rentabilidad”, agregó el especialista.