- Era clave en caso de científico muerto
EFE
LONDRES.- El influyente portavoz Alastair Campbell, mano derecha durante casi una década del primer ministro británico, Tony Blair, puso el viernes su dimisión en plena crisis política por el “caso Kelly”, del que es una figura clave.
Campbell, de 46 años, fue acusado por la BBC de “inflar” un polémico informe gubernamental sobre Irak, pese al malestar de los servicios secretos, y es considerado el responsable de desencadenar una guerra con la cadena pública que involucró a David Kelly, fuente de esa noticia y quien aparentemente se suicidó.
Aunque se sabía del deseo de Campbell de abandonar su puesto, el momento elegido para anunciarlo —en plena investigación del juez James Hutton sobre la muerte de Kelly— ha sorprendido a propios y extraños.
En su carta de dimisión, el todavía jefe de comunicaciones indica que abandonará el cargo en “unas semanas”, pues así lo había acordado con Blair el pasado 7 de julio, y dice que seguirá estando “disponible para ayudar a esa investigación judicial”.
Campbell será sustituido por David Hill, antiguo director de comunicaciones del Partido Laborista, según informó Downing Street.
La renuncia de Campbell ha sido anunciada al día siguiente de la esperada comparecencia de Blair ante el juez Hutton y de que también lo hiciese el presidente de la BBC, Gavyn Davies, sin que ninguno cediese un ápice en sus posiciones.
“Ha sido un enorme privilegio trabajar tan cerca, tanto en la oposición como en el Gobierno, para quien, según creo, la Historia va a juzgar como un gran primer ministro transformador”, dijo Campbell, que ha negado que su marcha se deba al “caso Kelly”.
Considerado prácticamente un viceprimer ministro en el Reino Unido, Campbell es el arquitecto de la maquinaria mediática del Nuevo Laborismo.
Durante los seis años de mandato de Blair, ha recibido constantes críticas de quienes lo ven como el exponente de la manipulación informativa y de la llamada cultura del “spin”, un término intraducible que alude a la capacidad de “centrifugar” las noticias hasta que sean favorables para el Gobierno.
En una declaración, el primer ministro indicó que “el retrato de Alastair Campbell que han hecho algunos medios de comunicación es una caricatura” pues, aunque su colaborador “tiene un carácter fuerte que puede hacer enemigos, los que más lo conocen, más lo aprecian”.
Campbell, quien ha sido la voz de Blair para la prensa desde sus tiempos en la oposición en 1994, alegó en su carta de renuncia que su familia y amigos habían pagado un alto “precio” por las “presiones” asociadas con su trabajo.
Su marcha supondrá también la partida de su compañera y madre de tres hijos, Fiona Millar, como principal portavoz de Cherie Blair, esposa del primer ministro.