- OEA y MECD impulsan educación técnica en comunidades indígenas, donde se capacitará en las lenguas
mayagna, mískito y español - Iniciativa es parte del Proyecto
Hijos del Río, que surgió a raíz del huracán Mitch, que incluye además obras de desarrollo comunal
Orlando [email protected]
Por primera vez en su historia, los jóvenes de las comunidades indígenas mayagnas, mískitas y mestizas que habitan las riberas de los ríos Coco, Bocay, Lakus y sus afluentes, dentro de la Reserva de Biosfera de Bosawás, tendrán la oportunidad de capacitarse técnicamente en su propia lengua, cerca de su comunidad y en especialidades que estarán relacionadas con su propia realidad, gracias a la creación de la primera escuela técnica en la comunidad mískita San Juan de Buena Vista, Jinotega, sobre la ribera del río Coco.
La colocación simbólica de la primera piedra para el centro de enseñanza fue realizada por el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Nicaragua, Sergio Caramagna y la viceministra de educación Miriam Zablah de Vandes.
El centro de enseñanza técnica tendrá capacidad para 200 estudiantes internos.
En el acto, también estuvieron presentes los viceministros del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) y del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE), representantes de Embajada de Estados Unidos, de la cooperación sueca y Enrique Zamora de La FISE .
La representante del Banco Mundial en Nicaragua, señora Amparo Ballivián, aprovechó el momento para departir con mujeres de la comunidad de Raití, las que son socias del banco local de fondo revolvente.
La construcción de la escuela técnica forma parte del Proyecto de formación del capital humano en Bosawás, que tiene como objetivo el reforzamiento de la educación a todos los niveles, desde preescolar hasta educación de adultos, ejecutado por la Organización de Estados Americanos (OEA) a través del Proyecto Los Hijos del Río, el cual es financiado por el gobierno de Suecia, Taiwan, el Banco Interamericano de Integración Económica (BCIE) y el Ministerio de Educación (MECD), entre otros.
Esta escuela, que ya se encuentra en avanzado estado de construcción, contará con cinco aulas para 40 estudiantes cada una, dormitorios para 200 internos, comedor, dispensario, laboratorio, canchas deportivas, atracadero, biblioteca y personal docente que impartirá las clases en la propia lengua de los estudiantes: mayagna, mískito y español.
LO MEJOR PARA PREPARACIÓN DE ELEMENTOS HUMANOS
Por su parte, Víctor Pineda, líder comunal de Amak, dijo que la construcción de la escuela técnica “es lo mejor que puede haber para la preparación de elementos humanos, porque va a dar respuestas a las necesidades de todas nuestras comunidades y lo mejor es que será en nuestro lenguaje, mískito y mayagna, donde los padres podrán visitar a sus hijos y su cultura se mantendrá intacta porque todos los estudiantes son de la misma zona”, manifestó.
Jairo Webb Hodgson, de 18 años, estudiante la naciente escuela técnica, y nativo de San Juan de Buena Vista, expresó su satisfacción por estar entre los primeros estudiantes de este centro de educación técnica y afirmó que además de capacitarse en las áreas que ofrece la escuela, también le gustaría continuar estudiando para formarse como normalista.
CAPACITACION EN SU PROPIO IDIOMA Y HABITAT
“El impacto de esta escuela técnica en la zona será extraordinario para la vida de las comunidades indígenas, porque antes los pocos muchachos que terminaban la primaria, cuando querían acceder a secundaria, tenían que ir a través de una beca o de casualidad a Muy Muy o León, desarraigándose de sus comunidades y separándose de su familia, en cambio ahora ya podrán capacitarse en su propia len-gua, en su propio hábitat, en tres especialidades diferentes; forestales, productivas y en temas vinculados a los problemas básicos de esta población”, dijo Caramagna.
El Proyecto Hijos del Río, inició en enero de 1999 como una respuesta a las urgentes necesidades de la población indígena, multiétnica y multicultural que sufrió los embates de la crecida de los ríos Coco, Bocay, Lakus y otros, como consecuencia del paso del huracán Mitch.
Durante la ejecución de las diferentes etapas de este proyecto, más de veinte mil pobladores indígenas mayagnas, mískitos y mestizos de 61 comunidades de la Reserva de Biosfera de Bosawás se han beneficiado con obras comunales y la capacitación de centenares de líderes en temas de salud preventiva, educación ambiental, producción agrícola y apoyo al desarrollo y promoción de la cultura indígena, entre otros, según un informe de la OEA.
BENEFICIARIOS Y OBRAS
20,000 pobladores mayagnas, mísmitos y mestizos beneficiados con obras como: 400 viviendas
26 escuelas
20 preescolares comunitarios
10 miniacueductos
5 puestos de salud.