- Campesinos denuncian que los abogados que llevan la demanda cobran honorarios leoninos y horas extras hasta cuando duermen
- Por otro lado, los bananeros afectados dicen ser víctimas de la manipulación e intereses personales de sindicalista con intenciones políticas
José Adán Silva y Carol Munguí[email protected]
Miles de ex trabajadores bananeros del Occidente de Nicaragua, quienes demandan judicialmente por más de mil millones de dólares a varias transnacionales norteamericanas productoras y vendedoras de los pesticidas Nemagon y Fumazone, se encuentran a merced de los abogados que impulsan el caso y de los líderes sindicales que los dirigen, quienes por distintas vías quieren apropiarse de la mayor tajada de una demanda millonaria que podría fallarse a favor de los campesinos.
Ayer, en una protesta pública realizada en el Estadio Nacional, unos tres mil campesinos afectados en su salud por la exposición a los químicos aplicados en las fincas bananeras en los años 60, 70 e inicios de los 80, hicieron pública una denuncia donde señalan que los abogados de la firma Ojeda, Gutiérrez y Espinoza, les están cobrando 67 millones de córdobas mensuales en concepto de honorarios y otros gastos.
LES COBRAN POR TODO
De acuerdo con la denuncia, aparte de estos costos de los abogados nicaragüenses, la firma de abogados Provost, Umphrey A The Office of Benton Musslewhite y la firma Girardi and Keese, la cual lleva el caso en una Corte de Los Ángeles, California, están cobrando el 45 por ciento de lo que se obtenga en bruto en caso que se gane el caso, más un cobro adicional por si el caso va a apelación, más gastos de representación, viáticos y otros aspectos.
Según Espinales, debido a estos excesivos cobros, muchos de los campesinos demandantes se retiraron de la firma que administra Walter Gutiérrez y ahora aparecen representados en el juicio por otra firma de abogados.
Por este motivo, según confirmaron los abogados Boanerges Ojeda y Ángel Salvador Espinoza, ellos cobraron sus honorarios a las personas que se retiraron de su bufete. Ellos explicaron que los reclamantes tienen derecho a cambiar de bufete, pero que eso no les exime de pagar las deudas adquiridas con sus primeros abogados, quienes ahora cobran el caso desde 1996, cuando por primera vez se llevó a efecto la demanda.
Y así aparecen casos como el de doña Segunda Gómez Gutiérrez, quien sin haber recibido un solo córdoba de su demanda, ya debe 362 mil córdobas a estos abogados, más una cantidad inferior al nuevo abogado que le lleva el caso.
TRAS CUERNOS, PALOS
Al sindicalista Victorino Espinales, la Fiscalía General de la República lo investiga por los delitos de falsificación de documentos, luego que un grupo de aproximadamente 500 campesinos afectados por el Nemagon, lo señalaron de haberles manipulado para cambiar de firma de abogado, falsificar sus firmas y haberles mentido para hacerlos firmar un documento donde ellos le ceden todos sus derechos sobre la posible indemnización que reciban.
El fiscal Julio Centeno Gómez, confirmó que junto a la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, están investigando el caso.
FORTUNA EN JUEGO
Según Walter Gutiérrez, el administrador de la firma de abogados nicaragüenses que obtuvo un fallo en Nicaragua, y que contrató a firmas norteamericanas en Estados Unidos para pelear el caso allá, la demanda alcanza los 2,000 millones de dólares.
Las empresas demandadas son la Dow Chemical, conocida como Dow Agro Sciencies; Shell Oil Company, Occidental Chemical Corporation, Standard Fruit y Vegetables Co. Inc; Dole Food Corporation Inc; Chiquita Brands International y Del Monte Tropical.
El total de demandantes son 4,200 ex trabajadores de las fincas bananeras de Chinandega.
Para octubre de este año podría estar lista la sentencia donde se abre el juicio en Estados Unidos contra las anteriores empresas multinacionales.
COBROS DE LUJO
Los abogados nicaragüenses cobran cien córdobas por hora, trabajan presuntamente ocho horas diarias, cinco días a la semana, 20 días del mes. Representan a 4,200 campesinos, lo que representa 67 millones 200 mil córdobas mensuales, unos 804 millones de córdobas al año.