¡Ya no es considerado de pésimo gusto! La costumbre se impuso. Sugerirle a los invitados qué regalar, a través de una mesa de regalos, ya no está reñido con las reglas de etiqueta y protocolo.
En Nicaragua se usa desde hace más de diez años y la demanda es muy grande. Cada vez más parejas recurren a esta forma de sugerirle a sus invitados, qué pueden regalarles el día de la boda.
Los novios visitan la tienda y eligen entre la variedad de artículos, lo que más les gustan o necesitan y su elección va desde el utensilio más sencillo de cocina, hasta un artículo de lujo para decoración, o incluso muebles, indica Sandra de Espinosa, gerente de Alke de Nicaragua, donde muchas parejas acuden para poner sus mesas de regalos.
Ella considera que este método es muy cómodo para los invitados ya que saben que invertirán en un regalo con el que los novios quedarán satisfechos.
Indica que la demanda varía según los meses del año, siendo los más solicitados, los meses de fiesta. Diciembre es el mes con mayor demanda. “Hemos atendido hasta 50 parejas en diciembre”, dice.
Cuenta que generalmente se venden todos los regalos de la mesa y en muchos casos los novios deben regresar a elegir otros artículos porque hay mayor demanda de parte de los invitados.
En esta tienda los regalos son empacados y enviados a la casa de la novia con la tarjeta correspondiente del invitado. Los novios también reciben una bonificación que consiste en el 10 por ciento de la compra total de la mesa de regalos.
LA COSTUMBRE SE IMPUSO
Hace algunos años, las mesas de regalos no eran bien vistas, pero ahora se ha convertido en una tradición, dentro de la modernidad, y “aunque no está completamente aceptado, pero tampoco es algo que se considera de pésima educación, poco a poco se ha ido aceptando”, explica Karla Paguaga, especialista en etiqueta y buenos modales.
“Se ve en la mayoría de las tiendas, ahí te ponen de todo y lo que la gente hace es que se reúnen dos parejas para comprar un buen regalo y obsequiarlo en nombre de las dos”, comenta.