Preso

Freddy Avilés Jr. Desde la triste celda en una prisión de un país que yo creía lleno de justicia, escribo esta carta. Soy acusado por un crimen que no cometí. Tengo la conciencia limpia. Jamás cometería algo de lo que mis hermanos nicaragüenses pudieran sentir vergüenza. He buscado ayuda por todos lados, pero confío en […]

Freddy Avilés Jr.

Desde la triste celda en una prisión de un país que yo creía lleno de justicia, escribo esta carta. Soy acusado por un crimen que no cometí. Tengo la conciencia limpia. Jamás cometería algo de lo que mis hermanos nicaragüenses pudieran sentir vergüenza. He buscado ayuda por todos lados, pero confío en Dios que mi amada Nicaragua recibirá a un hijo pródigo.

Han sido 13 años en el exilio sin haber visto a mis padres, sin gozar un plato de “gallo pinto” y un vaso de tiste, la comida más humilde y básica de mi hermosa tierra. Ojalá pudiera recibir alguna carta de mi amada Nicaragua.

Lo que empezó como un sueño ha terminado como una pesadilla. La cadena de televisión CNN hizo un reportaje de mi causa y también de cómo era yo en la escuela. Me gradué en el Instituto Experimental México como uno de los mejores de mi clase, participé en programas de desarrollo social para la comunidad, pero por venirme para los Estados Unidos a buscar un sueño abandoné una beca en Relaciones Internacionales, hoy me doy cuenta de mi error y lloro mucho mi gran equivocación.

Preso en EE.UU.

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