- Sus otras dos hermanitas no soportaron el bajo peso y
enfermedades
Luis Eduardo Martínez M./[email protected]
MATAGALPA.- Se espera que hoy sea dada de alta una trilliza que, a diferencia de sus hermanas, logró sobrevivir a problemas de peso por su nacimiento prematuro, condiciones por las que ha permanecido internada en el Hospital Regional César Amador Molina, de esta ciudad, desde que nació, el pasado 3 de mayo.
Doña Olga Balmaceda Treminio, de 36 años, madre de siete hijos y originaria de la comarca La Cruz del Jícaro, cinco kilómetros al oeste de la comunidad Las Calabazas, jurisdicción del municipio de Darío, nunca se imaginó que su último parto sería múltiple y que dos de sus tres hijas morirían a las pocas horas de haber nacido.
El pediatra Octavio Álvarez Ortiz señaló que la única sobreviviente pesó al nacer 670 gramos y presentó problemas bronquiales, entre otras enfermedades características en estos casos, pero los esfuerzos realizados por las enfermeras y el mismo pediatra han logrado que la pequeña esté pesando casi los dos mil gramos.
Las niñas, nacidas el 3 de mayo, presentaron problemas de peso y dos de ellas no pudieron sobrevivir, quedando únicamente una de ellas, cuyo nombre todavía no ha sido definido por su progenitora, la que espera que sea dada de alta hoy.
María Palomino, jefa de la Sala de Neonatos del Hospital Regional César Amador Molina, manifiesta que ya se han encariñado con esta pequeñita y que para identificarla, han optado por llamarla con el nombre de la mamá.
HIJA Y MADRE REQUIEREN ALIMENTACIÓN ESPECIAL
El único problema que afrontará la señora Olga Balmaceda, cuando sea dada de alta, es la alimentación especial que le sea recetada a su hijita, ya que por su condición de pobreza no dispone de dinero suficiente para comprar esa alimentación.
“También la madre requiere de una buena alimentación, ya que para darle el pecho a su hija, ella debe estar en buenas condiciones”, expresó el doctor Álvarez.
Doña Olga permanece en el pabellón denominado Madres Lactantes, esperando ansiosa poder regresar a casa y cuidar de sus otros hijos.
LE ESPERAN SEIS HIJOS MÁS
En La Cruz del Jícaro, la suegra de doña Olga se encarga de cuidar a sus otros seis nietos: Clara Ligia, de 13 años; René Francisco, de 11; Miguel Ángel de 10; Selena, de seis; Pablo Javier, de cuatro, y Pedro Antonio, de dos años de edad.
René Sánchez Castrillo, esposo de doña Olga, se dedica a las labores agrícolas, en algunos casos trabajando a medias o alquilando tierras.