Colas

Rita María Gutiérrez Salazar Con sorpresa, enojo y tristeza leí recientemente (no en LA PRENSA) una crítica a las filas para entrar a la tienda PriceSmart y lo que expresó al respecto un comandante sandinista. Es ridículo decir que estas filas se deben a la mala situación económica, pues la verdad es que se deben […]

Rita María Gutiérrez Salazar

Con sorpresa, enojo y tristeza leí recientemente (no en LA PRENSA) una crítica a las filas para entrar a la tienda PriceSmart y lo que expresó al respecto un comandante sandinista.

Es ridículo decir que estas filas se deben a la mala situación económica, pues la verdad es que se deben probablemente a la novedad de tener una tienda de esa clase por primera vez en el país. No hay que echarle la culpa de todo al gobierno.

La vergonzosa “tarjeta de racionamiento” de la época sandinista servía para comprar cuatro cochinadas, como el azúcar negro y el papel higiénico en tiritas, y en la famosa “diplotienda” sólo tenían derecho a comprar los allegados del FSLN. Por lo menos en PriceSmart podemos entrar sin necesidad de pertenecer a un partido político.

Es triste que el fanatismo de los liberales los lleve a olvidar el daño que los sandinistas hicieron a todos los nicaragüenses. Al igual que es triste que ahora los imiten cometiendo sacrilegio al tomarse las iglesias que, como se sabe, son sagradas para el pueblo nicaragüense mayoritariamente católico.

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