Mirna Velásquez [email protected]
Llegaron a buscar justicia y se encontraron un caos. La primera experiencia es traumática. El desorden, el mal olor mezclado con perfumes de todos los precios y el sudor, el exceso de ruido, el calor y otros factores hacen detestar en el primer momento los Juzgados de Nejapa. Pero ahí, en ese cajón de color azul y blanco, que por momentos capta la atención de los medios de comunicación, se esconde todo un mundo casi imperceptible por quien llega a buscar la solución de un problema legal.
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