María José Uriarte R. [email protected]
A juicio del directivo parlamentario Orlando Tardencilla, las medidas de austeridad implementadas en la Asamblea Nacional son correctas por el ahorro administrativo que generan, pero considera que el trabajo parlamentario disminuyó, bajo el pretexto de minimizar gastos.
“Ciertamente es ampliar el horario de trabajo, optimizar los días de trabajo de la Asamblea Nacional, reducir los gastos de reproducción de materiales y otros gastos excesivos, que la presencia de comisiones en el Plenario sea más constante y sustantivamente mejorar el nivel de producción, pero hay que ampliarlo aún más”, refirió Tardencilla.
Es del criterio que la reducción en los horarios de trabajo del Poder Legislativo, crea en la población la percepción de que no laboran.
Para Tardencilla, lo que ha habido es un ahorro al revés. “Aquí se ha dicho trabajemos hasta la una de la tarde para ahorrar en aspectos administrativos, pero como hasta la una no se hace el trabajo que se requiere, entonces se dice contratemos asesores, entonces al final lo que no se te va en sudor se te va en llanto”, indicó el diputado.
En este sentido, la jefa de la bancada de Camino Cristiano, Delia Arellano, cuestionó la afirmación de Tardencilla, porque dice desconocer las áreas donde laboran esos supuestos asesores. Observó que, al menos su bancada, no puede laborar por la tarde, ya que les cortan la energía eléctrica.
Aconsejó a la junta directiva del Poder Legislativo analizar esas medidas a fin de que se logre más productividad en el trabajo parlamentario y reiteró que al momento de tomar esta decisión los directivos lo hicieron de manera unilateral.
Manifestó que se debe buscar una alternativa donde se amplíe la labor del Poder Legislativo, y a la vez se mantenga un ahorro administrativo. En este aspecto propuso trabajar hasta las cuatro de la tarde.
Las medidas de austeridad se implementaron después de la administración del defenestrado titular del Parlamento, Arnoldo Alemán, cuando aseguran hubo derroche de recursos, y al asumir una nueva junta directiva, ésta se enfrentó a un déficit presupuestario. En las reformas presupuestarias, aprobadas en el primer semestre, se asignaron unos 20 millones de córdobas más al Parlamento.