Alma Leticia Sabonge y sus cuatro hijos, Carlos Omar (14), Raquel Alejandra (13), Karen Haydée (9) y Abril Andrea Belén (3), en su hogar en Managua. (LA PRENSA/G. FLORES)

Esposa de médico con “el alma partida”

Atentado en Bagdad angustia y llena de temores a los parientes de los miembros de la misión humanitaria Luis Felipe Palacios [email protected] Su rostro muestra aflicción. No es necesario que lo diga. Entre sus manos, Alma Leticia Sabonge sostiene una fotografía de su esposo, el mayor Omar Carrillo Largaespada, un médico infectólogo del Hospital Militar, […]

  • Atentado en Bagdad angustia y llena de temores a los parientes de los miembros de la misión humanitaria

Luis Felipe Palacios [email protected]

Su rostro muestra aflicción. No es necesario que lo diga. Entre sus manos, Alma Leticia Sabonge sostiene una fotografía de su esposo, el mayor Omar Carrillo Largaespada, un médico infectólogo del Hospital Militar, quien en los próximos días estará prestando asistencia médica en Irak.

El reciente atentado en la sede de las Naciones Unidas en Bagdad, impactó y preocupó aún más a Alma Leticia, por la suerte que pueda tener su marido en la misión “humanitaria” que 115 soldados del Ejército de Nicaragua se prestan a brindar a la población civil iraquí.

Ella y sus cuatro hijos, Carlos Omar (14), Raquel Alejandra (13), Karen Haydée (9) y Abril Andrea Belén (3), se encuentran asustados y nerviosos por la muerte de una veintena de funcionarios de la ONU en Bagdad, pero confían en Dios en que su esposo y padre regresará con vida de Irak.

En la antesala de la Red de Mujeres contra la Violencia, donde Alma Leticia labora en el área de Comunicación, confiesa que le impactó el enterarse del atentado en la sede de la ONU e inmediatamente pensó en su marido, quien es uno de los 43 médicos y auxiliares del cuerpo médico militar de la Fuerza de Tarea de Ayuda Humanitaria.

“Un atentado en contra de la ONU, que se encarga de prestar ayuda humanitaria, me dejó más asustada y me puso mucho más nerviosa. Si la ONU, una organización muy reconocida, sufrió un atentado terrorista, ahora que sepan que anda una misión nicaragüense, que además es militar, (la resistencia iraquí) no va a diferenciar este tipo de cosas”, razona.

“Dios no quiera, pero eso (sufrir atentado) le puede tocar a nuestros familiares que andan allá (en Irak)”, advierte.

“POR MIS HIJAS”

Alma Leticia, una mujer morena de aparente carácter fuerte, es tan frágil como una niña cuando habla sobre su esposo. Apenas le preguntamos si se había comunicado con el mayor Carrillo, sus labios comenzaron a temblar, sus ojos enrojecieron y las lágrimas rodaron en su rostro.

Confiesa que le resulta difícil hablar de su marido, quien literalmente está al otro lado del mundo, sin su familia.

Revela que a las cinco de la mañana de ayer, jueves, recibió una llamada de su esposo para avisarle que está en Kuwait –eran las dos de la tarde allá–, y ella le aconsejó que se cuidara en su misión, porque sus hijas lo esperan con vida en Nicaragua.

Según cuenta, el mayor Carrillo le respondió: “Me voy a cuidar por mis hijas”, y Alma Leticia no pudo contener las lagrimas que le corrían por sus mejillas.

A pesar de la conmoción que está viviendo junto a su familia, ella asegura que no le pidió a su marido que buscara como regresar a su país, porque como buena esposa que es, respeta la decisión que tomó su compañero de vida: “Solamente le digo que las niñas lo esperan”, expresa, mientras se muerde los labios.

ATENTA A SITUACIÓN EN IRAK

Alma Leticia adelanta que si la situación en Irak empeora, no dudará en exigir al Ejército de Nicaragua y al presidente Enrique Bolaños, el pronto regreso de su marido y de los 114 soldados que viajaron a Irak.

Ahora, incluso, comenta que no quería que su marido fuera a Irak, pero cuenta que el mayor Carrillo la desarmó con un argumento irrefutable: “Mirá –me dijo–, estudié Medicina para salvar vidas, y si a mí me llaman, debo cumplir”. Al escuchar esa respuesta, Alma Leticia, con la fotografía de su marido en sus manos, asegura que no tuvo más remedio que apoyar a su esposo en su misión a Irak.

AVANZADA EN KUWAIT

La Fuerza de Tarea de Ayuda Humanitaria Nicaragua, que forma parte de la brigada multinacional “Ultra Plus”, envió una avanzada de diez soldados, de España rumbo a Kuwait, para que reconozcan el terreno y se adapten al inclemente sol y a las altas temperaturas que les esperan en Irak.

El resto de militares nicaragüenses sale de España, mañana 23 de agosto, rumbo a Kuwait, donde estarán poco más de ocho días, antes de llegar a su destino final en Irak, específicamente en Annajaf, al sur de Bagdad y a 60 kilómetros de Basora, la ciudad donde se libraron los más fieros combates de la guerra contra Saddam Hussein.

ORACIONES Y LÁGRIMAS

Alma Leticia Sabonge confiesa estar “con el alma partida” al ver a diario a su niña de nueve años, Karen Haydée, rezar y pedirle a Dios, entre sollozos y lágrimas, que conserve con vida a su papá, el mayor Omar Carrillo Largaespada, y a los demás soldados que integran la Fuerza de Tarea de Ayuda Humanitaria que partió a Irak.

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