- Médicos valoraron que si no lo hacían, sarcoma habría matado a su víctima en tres meses
Carlos Martínez Morán [email protected]
Hay que amputarle la pierna o de lo contrario el mal se le extenderá rápidamente a otras partes del cuerpo y la muerte sería inevitable. No hay otra alternativa, manifestó en tono compasivo el doctor Roger Morales Sandino, ortopedista del hospital “Roberto Calderón”, al referirse a la joven de 17 años, Milagros del Carmen Castillo Sequeira, afectada por una tumoración maligna.
La joven, procedente de la comunidad rural conocida como El Capitán, en Boaco, llegó hace un mes a ese centro asistencial presentando una inflamación en su rodilla izquierda.
Nunca imaginó, el leve dolor que le apareció un día mientras conversaba con sus padres, le traería consecuencia difíciles de asimilar.
LIBRÓ BATALLA
Recluida en su cama esperaba en silencio la decisión de los médicos, pero en su rostro aún de niña, estaba embargado por tristeza.
¿Milagros, cómo ten han atendido en el Hospital? Pues creo que bien. ¿Y los médicos, qué te han dicho? Apartó la mirada a un lugar de la ventana de la sala y guardó silencio. No respondió. Sus ojos se le inundaron de lágrimas y con mucho esfuerzo indicó que no quería hablar con nadie. Era obvió suponer la batalla intensa que libraba en su corazón para resignarse a perder una parte de su cuerpo.
ALTAMENTE AGRESIVO
Según el doctor Morales, la tumoración que afectaba a la joven Castillo Sequeira es un sarcoma octigénico de alta malignidad y que provoca una degeneración en el tejido óseo de las personas. Su agresividad le permite en poco tiempo invadir otros órganos del cuerpo y luego provocar la muerte. Su aparición es más frecuente entre las personas adolescentes, indicó el galeno.
La decisión de los especialistas fue comunicada a los padres de la paciente y después de varios días de reflexión, éstos decidieron autorizar al hospital para que a la joven se le practicara la operación quirúrgica.