Ricardo A. De León Borge
El atentado contra la sede de las Naciones Unidas en Irak, trae al imaginario colectivo las predicciones del politólogo norteamericano Samuel Huntington, acerca del choque de civilizaciones.
La ONU no apoyó el ataque unilateral de Estados Unidos contra Irak, y más bien solicitó tiempo a las inspecciones de armas de destrucción masiva. ¿Por qué, entonces ese atentado?
Si retomamos lo dicho por Huntington, este deplorable ataque se podría juzgar desde la óptica de Occidente contra Oriente, tomando a Naciones Unidas como un representante de Occidente, en una “cruzada” en la cual no se distingue nacionalidad ni moralidad.
Las personas “occidentales” rotulan el hecho de que pocas sociedades musulmanas son democráticas y, por lo tanto, concluyen que la civilización musulmana es congénitamente no democrática, lo que ha llevado a cierto renacimiento del “anti-occidentalismo” alimentado de glorias pasadas y de la supuesta superioridad del Islam.
Por todo lo anterior, el infierno de una guerra podría estar iniciando para Occidente. Hay que retomar seriamente las predicciones de Huntington.
Licenciado en Relaciones Internacionales