La Procuraduría Ambiental, el Marena y el Silais de Masaya investigan la inusitada muerte de peces en Apoyo. (LA PRENSA/F. LARIOS)

Diversas instituciones investigan muerte de peces

Arturo Mcfields Yescas yMiguel [email protected] La muerte de decenas de peces en la Laguna de Apoyo podría obedecer a la existencia de un parásito conocido como strematodo, de acuerdo a los resultados obtenidos por investigadores del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena). Lisa González, directora de Áreas Protegidas y Biodiversidad del Marena, explicó que […]

Arturo Mcfields Yescas yMiguel [email protected]

La muerte de decenas de peces en la Laguna de Apoyo podría obedecer a la existencia de un parásito conocido como strematodo, de acuerdo a los resultados obtenidos por investigadores del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena).

Lisa González, directora de Áreas Protegidas y Biodiversidad del Marena, explicó que un equipo de investigadores que trabaja en la zona ha dado seguimiento a este caso por casi un año y se ha determinado que este parásito podría haberse visto favorecido por el cultivo de tilapia en esa zona.

“Tenemos un convenio con investigadores americanos que junto con nacionales han venido dándole seguimiento desde hace un año, estas muertes se deben a un brote de strematodos, que es un parásito común, similar al que produce la malaria”, dijo González.

El procurador ambiental Lisandro de León dijo que han enviado un equipo a la Laguna de Apoyo para recoger las primeras muestras y brindar un reporte preliminar en 48 horas.

Camilo Lara, miembro de los Jóvenes Ambientalistas, consideró que esto podría ser por el uso indiscriminado de plaguicidas en la zona.

Patricia Cortés, delegada departamental del Sistema Local Integral de Atención en Salud (Silais) de Masaya, envío con carácter de urgencia al Minsa central, muestras de las aguas y peces muertos de la Laguna de Apoyo, para determinar las causas de la mortandad a través de exámenes físicos y químicos.

Cortés declaró que llegaron a las costas de la laguna para probar el olor y sabor de las aguas, pero no detectaron nada desagradable en ninguno de los cuatro lugares que examinaron.

Así mismo solicitó a las autoridades del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), realizar estudios sísmicos en el lugar, para saber si están ocurriendo microtemblores, no perceptibles por los humanos, que pudieran ocasionar la liberación de monóxido de carbono que también podría ocasionar la muerte de los peces.

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