Edgard Rodríguez C. [email protected]
Recuerdo como si fuera ayer, cuando Oswaldo Mairena apareció por una puerta en el complejo de preparación primaveral de los Marlins en Jupiter, Florida. Tenía la cara descompuesta y la ira le saltaba por los poros.
“Me verán de nuevo aquí y muy pronto”, sentenció.
Minutos antes, Jeff Torborgh, entonces manager de los Marlins, le había informado que iría a las Menores. Específicamente a Albuquerque, Nuevo México, el hogar de los Isótopos, el club Triple A de la organización de la Florida.
Mairena había perdido en la batalla por un puesto en el staff del equipo grande y ciertamente, se mostraba convencido de que volvería pronto. Pero han pasado cinco meses desde aquellos días de marzo y nada del regreso.
Quizá lo peor, es que hasta las esperanzas han disminuido.
“Tengo que reconocer que he tenido un año horrible. A veces me he desesperado. He hecho mi mejor esfuerzo y nada me sale bien. Yo mismo estoy claro que será difícil que me suban al club de Grandes Ligas”, admite el zurdo con amargura.
Mairena ha sido siempre un luchador, con una autoestima del tamaño de Randy Johnson. Pero ha sido tan discreto su trabajo este año, que por primera vez se capta golpeado, no sólo en sus cifras, sino también en su ánimo.
“No quiero poner excusas pero este estadio donde jugamos (los Isótopos) es como de juguete. Es más o menos como lanzar en Matagalpa. Te elevan la bola y va de viaje. Yo me siento fuerte. Mi recta alcanza hasta 93 millas, pero siempre me dan”, se lamenta.
Para expertos en béisbol como Gordon Blakeley, vicepresidente de los Yanquis, Tito Rondón y Pedro “El Pelón” Torres, las dificultades con Mairena se deben al abuso con su recta, es más, ya no usa su curva, que tan buen resultado le dio al inicio de su carrera.
“Es posible que haya algo de eso, pero es que al mejorar mi recta, el slider, cambio y splitfinger, no vi necesario seguir usando la curva. A lo mejor voy a tener que volver a utilizarla, porque ya no sé qué hacer”, admitió el zurdo de Chinandega.
¿AL JAPÓN?
Oswaldo Mairena está en el último año de su contrato con los Marlins, quienes lo firmaron por 120 mil dólares, es decir, unos 12 mil mensuales, libres de impuesto, en un pacto garantizado.
El propio Mairena reconoce, que será difícil que los Marlins vuelvan a firmarlo. De ser así, su mira está puesta en Japón, donde de acuerdo a su agente, Eric Goldsmith, hay buenas opciones.
Sus cifras, sin incluir los juegos de anoche son 54 actuaciones, 6 victorias, 2 derrotas y 5.83 en efectividad. Ha lanzado 75.2 innings, cede 100 hits, 49 carreras limpias, 25 bases y 48 ponches.