Una nueva ola de sabotajes contra oleoductos y el sistema de agua potable ha estallado en Irak. En la foto, soldados estadounidenses observan cómo arde en llamas una tubería de petróleo. Bush necesitará mejores argumentos para futuras acciones después de Irak. (LA PRENSA/REUTERS)

Los nuevos obstáculos de Bush

Necesita credibilidad para nuevas amenazas Tom RaumAP WASHINGTON.- La utilización de informes desacreditados de inteligencia en el caso de las armas iraquíes podría perjudicar la capacidad de Estados Unidos para enfrentar otras amenazas. Después de la guerra de Irak, la política exterior norteamericana parece encarar dos desafíos principales: la reciente actividad nuclear de Norcorea e […]

  • Necesita credibilidad para nuevas amenazas

Tom RaumAP

WASHINGTON.- La utilización de informes desacreditados de inteligencia en el caso de las armas iraquíes podría perjudicar la capacidad de Estados Unidos para enfrentar otras amenazas.

Después de la guerra de Irak, la política exterior norteamericana parece encarar dos desafíos principales: la reciente actividad nuclear de Norcorea e Irán, y la tarea de mantener las armas de destrucción masiva fuera del alcance de los terroristas.

Algunos críticos del Gobierno sugieren que la credibilidad del presidente George W. Bush se debilitó al afirmar antes de la guerra más reciente que Irak poseía armas nucleares y de destrucción masiva.

“¿Qué pasará ahora que necesitamos unir al mundo en torno a los programas de armas de Norcorea e Irán? ¿Hasta qué punto nos creerán los detalles que les presentemos?’’, se preguntó el senador de la oposición demócrata Joseph Biden, miembro del Comité de Relaciones Exteriores.

LOS LÍMITES DE LA DIPLOMACIA

El gobierno de Bush ha apostado a la diplomacia como el mejor camino para contener las ambiciones nucleares de Irán y Corea del Norte. Pero probablemente tendrá que utilizar el mismo sistema de inspección armamentista que fue despreciado en el caso de Irak.

La cuestión no es determinar sólo si ambas naciones construyen efectivamente un sistema de bombas nucleares, sino también cómo reaccionarán sus vecinos ante tal determinación.

Por ejemplo, las pruebas nucleares de Norcorea podrían impulsar a Japón a elaborar una defensa atómica nacional, según expertos. Pero la existencia de un poderío nuclear en Japón podría impulsar a China a mejorar su arsenal; y esto a su vez ejercería presión sobre Taiwan para que procure adquirir también ese tipo de armas.

La existencia de una planta nuclear en Irán provocaría sin duda una carrera armamentista entre Irán e Israel, que se sentiría obligado a atacar la planta atómica de Teherán, tal como lo hizo con la planta de Irak en 1981.

EL DILEMA DE LAS ARMAS NUCLEARES

Israel nunca ha confirmado ser una potencia nuclear, pero se cree que posee de 100 a 200 armas atómicas. También pertenecen al club nuclear la India y Pakistán.

“La India posee docenas de armas nucleares y trata de obtener un cohete de largo alcance que le permita llegar no sólo a Pakistán sino también a China’’, dijo John Pike, analista militar de GlobalSecurity.org.

“El programa nuclear y de misiles de Pakistán se ha desarrollado básicamente con la ayuda de Irán y Corea del Norte. Podríamos pensar que es el mismo programa en tres localidades’’, sostuvo.

Daryl Kimball, director ejecutivo de Arms Control Association, consideró que Pakistán y la India “constituyen una amenaza aún más sutil y peligrosa que la existente entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante los años de la Guerra Fría”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí