Robin PomeroyReuters
BRUSELAS.- Un verano sofocante no prueba que la Tierra se esté calentando, pero hay que esperar muchas más temperaturas extremas como la ola de calor que ha castigado a Europa si las terribles predicciones de cambios climáticos resultan una realidad, dicen los meteorólogos.
“Nosotros no podemos decir con seguridad que esto es el calentamiento global, pero la creciente frecuencia de eventos climáticos extremos se vincula con las predicciones de calentamiento global”, dijo Asher Minns, del Centro Tyndall para la Investigación de Cambio Climático de Gran Bretaña.
Mientras los veraneantes europeos sufren un agosto de los más calientes de que se tenga memoria, el calor extremo y los incendios forestales han matado a decenas de personas en Europa y la sequía afecta a granjeros desde el Atlántico hasta Siberia.
Portugal, el país europeo más afectado por los incendios avivados por el intenso calor del verano boreal, ha declarado un estado de emergencia. Partes de Canadá y Rusia también sufren los fuegos en condiciones inusualmente secas y calientes.
El verano boreal pasado Alemania fue afectada por inundaciones devastadoras. Algunos expertos creen que esto fue también un ejemplo de los “eventos climáticos extremos», que se harán más frecuentes a medida que el llamado “efecto invernadero» aumente las temperaturas globales.
De acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) –que recurrió a consejos de científicos de todo el mundo– tanto sequías como inundaciones podrían ser más comunes debido al calentamiento global.
En su último gran estudio, el IPCC dijo que las emisiones de gases que atrapan el calor en la atmósfera, causando lo que se conoce como efecto de invernadero, podría elevar el promedio de las temperaturas terrestres entre 1.4 y 5.8 grados centígrados en los próximos 100 años.