Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
La ola de protesta estudiantil que condujo a la paralización de la Universidad Católica Agropecuaria del Trópico Seco (Ucatse), se trasladó a las calles de la ciudad de Estelí, para demandar el establecimiento de un diálogo y poner fin al conflicto que lleva de duración dos semanas consecutivas.
Parte de los estudiantes que se encuentran en el interior de la Ucatse, a 18 kilómetros al norte de Estelí, abandonaron el local para manifestarse en las calles, portando pancartas alusivas al establecimiento de conversaciones con monseñor Abelardo Mata, presidente del Consejo Superior de la citada universidad.
“Abelardo queremos dialogar”, eran entre otros los letreros de las pancartas, que posterior a la marcha fueron pegadas en las puertas de la Catedral, donde usualmente brinda sus oficios religiosos el obispo Mata.
Ante el problema de alimento y hospedaje que sufren los estudiantes de la Ucatse, por la falta de un internado, los participantes en la marcha utilizaron versículos bíblicos, entre ellos Mateo 25:32 que dice: “Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber…”
“La justicia divina tarda, pero siempre llega a los duros de corazón”, expresa otra de las cartulinas que clavaron en las puertas de la Catedral esteliana, cuyas puertas fueron cerradas por el sacristán, para evitar el ingreso de los protestantes.
El presidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), Bismarck Santana, dio a conocer que la problemática de la Ucatse fue expuesta ante el seno del Consejo Nacional de Universidades (CNU), a fin de que se reactive una comisión Ad Hoc que organizaron para resolver el conflicto del año pasado.
Santana pidió cordura y sensatez a las autoridades de la Ucatse para que reinicien las conversaciones rotas hace 12 días, lo que condujo a una paralización total de actividades de los alumnos y la ocupación de las instalaciones físicas de la universidad.
El secretario general de la Ucatse, Miguel Alemán, envió esta semana sendas cartas a la dirigencia de la UNEN, pidiendo el desalojo inmediato de la universidad para reiniciar las clases y luego sentarse en la mesa de negociaciones.
Sin embargo, el vicepresidente de la UNEN de la Ucatse, Roberto Ramos Andino, rechazó el planteamiento y anunció que las acciones serán incrementadas a su máxima expresión, para que se les cumpla con la reapertura del internado, entrega de becas, integración estudiantil al Consejo Superior del centro y reformas al pensum académico.