Roberto Courtney Organismo cívico Etica y Transparencia.

Reformas plantean opciones, no son fórmulas acabadas

Ética y Transparencia señala que ya se han identificado espacios donde se pueden edificar consensos Juan José Lacayo [email protected] El plan de reformas institucionales elaborado por el Gobierno no es un documento tajante ni esquemático, es más bien un menú que identifica problemas, opciones, posibles soluciones y abre espacios para edificar consensos entre los diferentes […]

  • Ética y Transparencia señala
    que ya se han identificado
    espacios donde se pueden edificar consensos

Juan José Lacayo [email protected]

El plan de reformas institucionales elaborado por el Gobierno no es un documento tajante ni esquemático, es más bien un menú que identifica problemas, opciones, posibles soluciones y abre espacios para edificar consensos entre los diferentes sectores del país, estimó Roberto Courtney, del grupo cívico Ética y Transparencia.

“No es un proyecto que se pueda considerar bueno o malo en virtud de que si lo consultaron o no, la idea es que se realice un proceso de consulta lo más amplio posible y en términos de las bondades que ya conocemos, no es un plan que dice ‘yo propongo esto y esto’, sino que habla de opciones e identifica posibles espacios donde edificar los consensos”, dijo Courtney.

A su juicio, la debilidad política del Ejecutivo y el hecho de que no cuenta con una bancada parlamentaria que lo apoye, determinará que el Plan avance más lentamente de lo que esperan sus proponentes y, el consenso alrededor del programa tendrá que construirse con la participación de todos los sectores. Para Courtney eso es una ventaja.

“Un plan no es bueno por su calidad o por el papel en el que está impreso, la calidad de la tinta o el genio que lo inventa. Un plan es bueno en la medida en que los ciudadanos de un país lo conocen primero, lo consensúan y lo consideran propio”, adviertió el directivo de Ética y Transparencia

“Un plan no es (efectivo) por una orden que viene de arriba por más iluminada que sea. En ese sentido un plan de carácter regular al que todo el país esté suscrito es infinitamente superior a otro intelectualmente superior, pero que la ciudadanía no lo conoce o no lo comparte”, señala.

REFORAMS INSTITUCIONALES

El funcionario de Ética y Transparencia añade que el documento recoge muchos aspectos propuestos por la sociedad civil en torno a las polémicas reformas institucionales. “Las propone como un menú, como alternativa y deja abierta la posibilidad de que los partidos políticos puedan edificar consensos alrededor de ellas”, expresa.

El documento contempla varias propuestas para reducir los costos electorales y para resolver los problemas de exclusión que las fuerzas políticas del país han señalado que contiene la Ley Electoral vigente”, añadió Courtney.

“No señala tajantemente qué es lo que se debe hacer, sino que identifica varias áreas donde hay grandes costos en las elecciones y presenta algunas posibilidades para reducir esos gastos”, dijo.

El Plan, además, permitirá que en las próximas elecciones los ciudadanos escojan a sus gobernantes entre los más capaces para ejecutarlo y obligará a los partidos políticos a elaborar propuestas menos quijotescas y más serias. “Que los candidatos en vez de andar vendiendo aceite de pescado, como se dice popularmente, vendan su capacidad gerencial para ejecutar un Plan de Nación plenamente consensuado”, insiste.

Según Courtney el programa de Bolaños se entrelaza con la estrategia para la reducción de la pobreza que ya ha elaborado el Gobierno, con miras a mejorar el nivel de vida de los nicaragüenses, pero que aún requiere de mayor difusión.

El funcionario del organismo cívico se mostró optimista en que los dos partidos políticos mayoritarios (liberales y sandinistas) superen lo que calificó como su “provincialismo caudillesco” para respaldar las reformas institucionales requeridas, indicando que hay señales de que podrían deponer su actitud inicial de rechazo a las enmiendas y llegar a un eventual consenso.

DEBILIDAD DEL EJECUTIVO ES POSITIVA

“La relativa debilidad política del Ejecutivo puede ser un factor propicio para que las reformas vayan caminando lentamente, para que tenga que edificarse un consenso alrededor de ellas y eso puede ser una ventaja”, dijo Roberto Courtney, de Ética y Transparencia.

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