- Carlos García otra vez frente a dificultades
Edgard Tijerino M. [email protected]
Pese a que la actuación registrada por el béisbol pinolero en Santo Domingo fue revitalizante más allá de no poder obtener medalla, está creciendo la expectación alrededor de una tormenta anunciada cuando regrese la Selección Nacional al terruño.
Bueno, ¿qué es lo raro en un país tan contradictorio?… Ayer precisamente, escuché al Dr. Arturo Cruz hablar de “países de mentira”, refiriéndose a los centroamericanos, y entre ellos, el nuestro podría ser el más insólito visto desde cualquier butaca.
Así que, nada nos sorprende.
Desde antes de cantarse el Play Ball en Dominicana, el siempre agitado pelotero Aníbal Vega, acostumbrado a estar inmerso en encendidas polémicas, anunció una conferencia de prensa, supuestamente para denunciar lo que él considera algunos abusos que se cometieron, y al mismo tiempo, informar que se retira del equipo nacional, dado que siente el desvanecimiento de sus facultades.
Carlos García, el presidente de Feniba, programa otra conferencia para responder sobre la administración de la Selección y hablar sobre lo ocurrido en Dominicana… Esto es porque William Báez, de la Comisión de Apoyo, se refirió a ese espinoso tema del “ajuste de cuentas”, tanto por el Comité Olímpico como por Feniba.
El equipo más barato del torneo, una verdadera ganga a la hora de hacer cuentas, fue el que más impresionó con su crecimiento, y ahora enfrenta un doble reto: estar en el Mundial de Cuba en el mes de octubre, y luego, casi de inmediato, en el Pre-olímpico que se realizará en Panamá.
No hay un solo córdoba en caja, y la pregunta es: ¿se podrán conseguir los fondos requeridos para asistir a esos dos eventos o tiraremos la toalla? En Dominicana, aún estando invictos, fue necesario en cierto momento llamar al presidente Bolaños para aclarar una complicada situación y garantizar que el equipo seguiría en pie de lucha.
Se cree que gente de la iniciativa privada, puede estar interesada en ayudar después de ver cómo se fajó este bravo equipo en Dominicana, y que el gobierno levantará sus manos para decir ¡Presente!, algo que parece obvio.
Pero nada es seguro, y de eso está claro Carlos García, quien hasta ahora, como dirigente, ha bateado para 1,000 puntos fabricando espacios para que la Selección participe en diferentes torneos internacionales.
Desde 1970, no recuerdo que Carlos haya fallado alguna vez cuando ha anunciado que estaremos en tal o cual evento, ya sea en China o en la Cochinchina, pero en un momento tan crítico económicamente, rodeado de desconfianza, podría estar cerca de su primer fracaso.
Treinta y tres años después de pelear una sede en Cartagena y de inventar los Torneos de la Amistad, el hombre que siempre garantizó la presencia nica en Mundiales, Copas, Olímpicos, Panamericanos y tantos otros torneos, el que levantó de la lona nuestro béisbol amateur, el que organizó una Súper-Copa y tres Mundiales en casa, el último de ellos después de salir de prisión, se vio agobiado en Santo Domingo, como si la presión estuviera afectando su respiración, las piernas le flaquearan y su terquedad perdiera consistencia.
¿Podrá Carlos sobrevivir la tormenta inminente que se le viene encima? Ahí estará el veterano y hasta hoy inagotable dirigente, frente al padre tiempo y los factores adversos, tratando de ganar otra batalla.