- Trabajó más de 30 años para conseguir 954 córdobas, pero sólo le dan 477
Arturo Mcfields Yescas [email protected]
Lleva más de 30 años entre tizas y borradores. Lesbia Guadamuz Guido, tiene 54 años y es una de las maestras más queridas del colegio Rubén Darío, sin embargo sus mejores tiempos han pasado y ahora sufre de asma, reumatismo y desde hace tres años deambula por las oficinas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), en busca de su jubilación.
Ricardo Serrano, Gerente General de Pensiones del INSS, negó que exista burocracia y negligencia en la institución y aseguró que estos trámites ahora son más expeditos que en años anteriores, pues a lo sumo tardan “unos tres meses”.
“No somos culpables del retraso”, explicó Serrano quien señaló que éste es generado por el incumplimiento de dos requisitos fundamentales: el cumplimiento de 750 semanas de cotización y haber alcanzado los 60 años edad, exceptuando las maestras, que pueden acceder a su pensión al llegar a los 55 años de edad.
“Hay mucha burocracia”, dijo la profesora Guadamuz tras lamentar que a pesar de que en 1999 ella quería jubilarse y poder llevar una vida más descansada, el INSS sólo le dejó dos opciones: volver a trabajar o conformarse con una pequeña pensión temporal por invalidez total.
477 MÁS
De acuerdo al INSS, en el caso de Guadamuz Guido todo “está correctamente aplicado”, sin embargo para esta profesora los 477 córdobas que recibe desde hace un año le han dejado como lección que la seguridad social y la educación a veces suelen pagar mal a quien bien les sirve.
Guadamuz cumplirá 55 años en septiembre, lo que de acuerdo al INSS finalmente la hace susceptible de recibir una pensión de vejez de 954 córdobas y algunas prestaciones médicas como pago por sus más de 30 años al servicio de la educación nicaragüense.