- Al menos ocho muertos en primera acción de este tipo contra una embajada árabe
EFE
BAGDAD.- Al menos ocho personas murieron ayer y más de una decena resultaron heridas al estallar un coche-bomba frente a la embajada de Jordania en Bagdad, en el primer atentado contra una legación árabe en Irak desde el fin de la guerra.
Minutos antes de las 11:00 de la mañana hora local (01:00 en Managua), una fuerte explosión sacudió el barrio de Takata Al-Mansur, en el oeste de la capital, y destrozó uno de los muros de la citada sede diplomática.
“Era un minibús que cuando hizo explosión estaba vacío y abandonado frente a la embajada”, explicó a EFE un policía iraquí, en medio de los confusos relatos de los testigos.
Uno de los empleados confirmó que en el interior no se encontraba el embajador jordano, pero que el primer secretario, Omar As-Shiryab, resultó herido levemente.
Frente a la embajada, el cuadro era dantesco: siete coches ardían por los cuatro costados, varios iraquíes corrían con la cabeza ensangrentada y decenas de personas se arremolinaban mientras los bomberos trataban de sofocar los incendios.
De uno de los vehículos, la población logró sacar dos cadáveres completamente carbonizados, mientras que otro par se confundía con los hierros retorcidos. Un quinto yacía en uno de los vehículos que fue alcanzado cuando pasaban por el lugar.
Metros más allá, un segundo grupo invocaba a su dios al tiempo que retiraba, envueltos en mantas, los restos mortales de dos guardias de seguridad que vigilaban la entrada de la legación.
En medio del caos, varias personas penetraron en el interior de la embajada, sacaron retratos del rey Abdalá II de Jordania, y de su fallecido padre Hussein, y comenzaron a romperlos y gritar “son como los norteamericanos. No hay más dios que Alá. Venceremos”.
Uno de los saqueadores trató de robar una de las alfombras, pero el resto de la población lo obligó a devolverla.
JEFE DE TROPAS IBEROAMERICANAS CON LÍDERES LOCALES
El general Alfredo Cardona, jefe de la brigada militar hispano-centroamericana Plus Ultra, desplegada en Irak, se entrevistó el jueves con el gobernador de la provincia de Al Qadisiyah, Hazim Al Salan, y con el líder religioso Alí Mamud, para explicar el papel de la unidad como “garante de la estabilidad”.
La brigada Plus Ultra está formada por cerca de 2,500 militares de España, Nicaragua, El Salvador, Honduras y República Dominicana.
Según el Ministerio de Defensa, la Unidad de Cooperación Cívico-Militar del contingente, que ha preparado las reuniones, ha percibido un ambiente de “cordialidad” ante la presencia de la brigada hispano-centroamericana, y concertará otras citas con líderes de la zona y jefes políticos y religiosos de la provincia de An Nayaf, donde se asentarán tropas de El Salvador y Honduras.
La compañía de protección de la brigada iniciará en breve “reconocimientos” de la capital de Al Qadisiyah, Diwaniya, donde tiene base el contingente.
En Irak, el general Cardona se ha entrevistado ya con el coronel jefe del Tercer Batallón del V Regimiento de Infantería de Marina de EE.UU., al que relevará en septiembre la brigada Plus Ultra.