- Un promotor católico asesinado en Olancho
ACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- La Iglesia Católica suspendió las labores de pastoral social en el departamento de Olancho, Este de Honduras, por el asesinato de un promotor y las amenazas contra el clero, delegados de la palabra de Dios y defensores del bosque.
El anuncio lo hicieron el obispo de Olancho, Mauro Muldoon, y el Presbíterio de la Diócesis de Juticalpa, en un comunicado que señala que las labores de pastoral social han sido suspendidas por “tiempo indefinido, mientras prosigue este tiempo de crisis, persecución y confusión”.
Añade que en Olancho se vive un tiempo difícil, “marcado con saldos de muertos, listas de amenazas de muerte y hostigamientos contra nuestros sacerdotes y otros comprometidos que tienen que andar con seguridad pública por culpa de personas inescrupulosas, que nos llevan a sentir asombro, miedo y temor”.
“Todo esto mancha el rostro nacional y degrada la dignidad de un pueblo honrado, religioso y cristiano”, subraya la declaración de la Iglesia, en la que también lamenta la muerte del promotor pastoral Carlos Reyes, asesinado a finales de julio pasado en Olancho supuestamente por defender los bosques de esa región.
Después de la muerte de Reyes, “denunciamos categóricamente las amenazas y hostigamientos contra el clero, delegados de la palabra de Dios, los agentes de pastoral diocesana y otras personas particulares ligadas con el trabajo apostólico de la Iglesia y desarrollo humano”, subraya el documento.
Según el obispo Muldoon, también se ha creado un ambiente de confusión con el surgimiento de listas —cuya procedencia se desconoce— de personas amenazadas de muerte, entre las que figuran inocentes a los que se pone en peligro su vida.
El religioso deploró que surjan esas listas de personas simplemente porque están asociadas a la Iglesia, lo que es una “táctica perversa de los enemigos de la vida, aún más de grupos sociales a los que les favorecen conflictos y enfrentamientos”.
Criticó también a “otras personas” por hacer “un periodismo sensacionalista” en este caso.
La semana pasada un diario local informó del surgimiento de un presunto grupo armado defensor de los bosques de Olancho, que están siendo devastados por dueños de aserraderos, según denuncias de la iglesia católica y grupos ecologistas.
Al respecto, Muldoon expresó a la prensa que los ecologistas que son apoyados por la Iglesia no están armados ni amenazan a los madereros.