- Comerciantes del Mercado Israel Lewites compran gaseosas de dos litros que ocupan para rellenar botellas de 12 onzas
Roberto Pérez Solís [email protected]
Vendedores del Mercado Israel Lewites, con el pretexto de obtener mayores ganancias en sus ventas, se dedican a la compra de bebidas gaseosas de dos litros, que luego re-envasan artesanalmente en botellas de 12 onzas, sin guardar medidas higiénico-sanitarias.
De envase a envase, entre moscas, suciedad y sudor, que muchas veces baña las manos de los vendedores, se hace el traslado de una botella a otra en el mismo mercado, constató ayer LA PRENSA.
Algunos vendedores lo hacen públicamente, mientras otros tienen la “precaución” de hacer el cambio de envase sin ser vistos por los futuros compradores.
ENJUAGAN BOTELLAS
Las botellas de 12 onzas son lavadas con agua y jabón, sin pasar por un proceso de esterilización como acostumbran las grandes empresas embotelladoras. A veces sólo se enjuagan y ocupan la misma tapa que desecharon de otra botella.
“Aquí abunda la gente que hace eso (el trasiego de bebidas gaseosas), hasta las dueñas de tramos lo hacen” , dijo con cierto recelo doña Ericka Martínez, quien fue la única vendedora que conversó con LA PRENSA.
“Yo no lavo botellas, por lo menos si vendo cuatro gaseosas selladas, ocupo las mismas botellas, porque sé que están limpias, las acabo de desocupar. Les pongo la misma tapa de la sellada, así con la mano (utiliza su mano derecha para simular el procedimiento)”, explica la comerciante.
La señora indicó que de una caja de bebidas gaseosas de dos litros, la cual trae ocho unidades, pueden sacar una caja de botellas de doce onzas, lo que le permite conseguir mayores beneficios económicos.
“La caja de dos litros vale 83 córdobas y si la vendo me gano 10 pesos, pero tengo que sacar de la ganancia para las pajillas, el hielo y las bolsas. La caja de gaseosas de 12 onzas vale 78 pesos y me gano 20 si la doy a 5 ó 6 córdobas por lo que me sale mejor envasar la de dos litros. La situación está en terrible, lo hacemos así para ganar un poquito más y poder mantener a nuestros hijos”, expresó Martínez.
“Hasta la misma Coca Cola tiene problemas, porque la otra vez salió en una botella una pajilla adentro, la gente lo denunció”, dijo Ericka Martínez tratando de minimizar el trasiego de bebidas gaseosas que hacen, según ella, desde hace varios meses.
MINSA ADVIERTE RIESGO DE CONTAMINACIÓN
El director de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa), Juan José Amador, dijo que ese Ministerio no conocía de esta práctica, pero que será comunicado a la Dirección General de Alimentos para que envíe a sus técnicos a realizar una inspección.
El doctor Amador dijo que tal situación debe terminar de inmediato, porque podría provocar un incremento de las enfermedades diarreicas, tomando en cuenta que por ese mercado transitan miles de personas diariamente.
“Toda la contaminación fecal puede llegar a ese líquido provocando enfermedades diarreicas y parásitos, depende lo que tengan en las manos. El Minsa tiene inspectores y van a tomar las medidas correspondientes dentro de las potestades del Ministerio, como multas y cierre de los negocios, temporal o definitivamente. Pero una vez comprobado este hecho, haremos operativos en todos los mercados de la capital”, concluyó.