- Aunque no hubo resistencia al
desalojo, unas 16 personas fueron detenidas por la Policía Nacional - Para sacar a los más de 200 precaristas hubo un fuerte despliegue policial, incluyendo antimotines
Elízabeth Romero [email protected]
Bajo un chubasco que caía por la capital, unos 200 precaristas fueron obligados con la presencia de la fuerza pública a abandonar los terrenos privados, ubicados frente a la Fuerza Aérea Nicaragüense, invadidos desde el pasado fin de semana.
Los terrenos que colindan con el Hotel Las Mercedes, son reclamados por una familia de apellido Báez, según el Segundo Jefe del Distrito Seis de la Policía, subcomisionado Yamil Gutiérrez.
Una persona que se identificó como el cuidador de los mismos, estimó que se trata de un área de 26 manzanas de tierra.
El jefe policial dijo desconocer la cantidad de detenidos que condujeron al Distrito Seis de la Policía, pero extraoficialmente se conoció que al menos 16 personas fueron arrestadas.
Gutiérrez indicó que los cargos por los cuales fueron aprehendidos los toma-tierras, fue por permanecer en una propiedad privada y desacato a la autoridad policial, pues en tres ocasiones se les pidió que se retiraran del sitio y se negaron a acatar la orden.
El desalojo no contó con ninguna orden judicial. Según Gutiérrez, “no necesitamos ninguna orden judicial. Esta es una propiedad privada y el dueño ha solicitado la intervención policial para hacer valer su derecho de propiedad y eso basta”, refirió Gutiérrez.
Los precaristas alegan que son tierras entregadas a la Asociación de Militares en Retiro (AMIR), durante el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro y ratificados por el gobierno de Arnoldo Alemán.
Aunque ninguno supo especificar la cantidad de tierras que les pertenecen, aseguran que cuentan con planos que indican que la propiedad se extiende hasta el Hotel Las Mercedes.
Consultado el jefe policial sobre las afirmaciones de los precaristas, que aseguran poseer documentos que indican que los terrenos les fueron entregados, éste expresó que no le corresponde a la Policía hacer la revisión.
Aunque se presumía que el desalojo sería violento, la sola presencia de las fuerzas antimotines y de policías de los distritos, llevó a los ocupantes de los terrenos a desistir de sus intenciones de oponer resistencia.
Fue notorio que la mayoría de ocupantes de los terrenos rehusaban identificarse ante los medios de comunicación cuando fueron abordados sobre sus demandas de tierra.
ALEGAN QUE SON TIERRAS DE SOMOZA
“De aquí no nos van a mover, la tierra es de la Lilliam Somoza, que no estén sacando que es de los Baéz”, afirmaba en voz alta uno de los precaristas a la llegada de los uniformados.
Eliseo Maradiaga, en representación de los precaristas, criticó que la Policía se parcializó con el reclamante de las tierras identificado como Carlos Báez, quien afirma poseer escrituras de la propiedad desde 1991.
Sin embargo, manifestó que el gobierno de esa época “no pudo hacerse un plano, con estudios de topógrafos y sacarlo de la manga de la camisa, y de repente aparecer un dueño que no se sabe quién es”.
MÁS DE 600 RECLAMANTES
Los ocupantes de las tierras desalojadas ayer, aseguraron que en total son 630 los demandantes de esos terrenos, entre retirados del Ejército, del extinto Mint y desmovilizados de la ex Resistencia Nicaragüense.