Con suma paciencia y delicadeza, Arlen Estrada Saldaña va “vistiendo” con vistosos colores cada una de sus artesanías. (LA PRENSA/F. LARIOS)

Artesana con visión exportadora

Joven estudiante de Administración de Empresas decidió crear la suya propia: un taller de artesanías donde emplea a tres personas Mario José Moncada [email protected] El barro que trae de San Juan de Oriente va tomando forma entre sus manos, que luego de ser secado y horneado tapiza con suma paciencia con una variedad de diseños […]

  • Joven estudiante de Administración de Empresas decidió crear la suya propia: un taller de artesanías donde emplea a tres personas

Mario José Moncada [email protected]

El barro que trae de San Juan de Oriente va tomando forma entre sus manos, que luego de ser secado y horneado tapiza con suma paciencia con una variedad de diseños y colores, para lograr lo que ella llama “piezas únicas e innovadoras” que espera exhibir y comercializar pronto en ferias de Chile, Alemania y Francia.

Arlen Estrada Saldaña es una joven empresaria, artesana y artista a la vez, estudiante del último año de la carrera de Administración de Empresas en la Universidad Americana (UAM), quien decidió crear su propio lugar de trabajo, pensando en las dificultades que un egresado tiene de conseguir un empleo en Nicaragua.

Lo que de niña tomó como un pasatiempo, ahora se ha convertido en uno de los principales proyectos de su vida: ir formando su pequeño taller de artesanías, donde trabajan al menos tres personas más, dedicadas bajo su dirección a elaborar artesanías de barro de novedosos estilos y diseños que van desde el precolombino, hasta el griego y el egipcio antiguo.

Contó que desde pequeña le gustó la pintura, tomó algunos cursos en acuarela y pastel y luego de eso empezó a pintar algunos paisajes y desnudos, sus motivos preferidos en esos inicios. Pero “de pronto me comenzó a gustar la cerámica”, contó, lo que posteriormente la motivó a tomar otros cursos de cerámica de porcelanas y barro.

“Recuerdo que cada diciembre yo me ponía a hacer algunas artesanías, la gente me compraba, me compraba y me compraba. Yo lo hacía como un hobby, no con la idea de hacer negocio”, refirió.

Ahora que está por terminar su carrera de Administración de Empresas se tomó su tiempo para combinar ese don artístico con los conocimientos que ha adquirido en la universidad para formar su pequeño taller e incluso, si todo le sale bien, su empresa exportadora, “para darme empleo a mi misma y a otras personas”.

MIRADAS EN CHILE

La joven artesana ha participado en seminarios regionales, bajo el apoyo del Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme), y la cooperación japonesa y chilena.

ASPIRACIONES FUTURAS

Actualmente está buscando patrocinio para participar en noviembre próximo en una feria en Chile, y en un futuro también en Alemania y Francia.

“La idea es ir haciendo un calendario de proyectos no míos, sino del Inpyme, que está trabajando con los artesanos jóvenes, brindándonos capacitación y con planes de mandarlos a ferias internacionales”, comentó.

Sostuvo que los planes del Inpyme forman parte de una estrategia de promoción, que también incluye participar en concursos y ferias en España, buscar cooperación con Panamá y México, por ejemplo.

La joven artesana defiende la calidad de su producto. “Es innovador, con calidad, exclusivo tanto en la forma de la pieza como en el decorado”, dijo.

Cada una de sus artesanías para ella es una obra de arte, cubierta como motivos florales, geométricos y antiguos; combinaciones de la cerámica egipcia, romana, griega y precolombina.

“Agarramos un poquito de cada uno de estos estilos, no copiamos, sino que hacemos una mezcla para obtener un diseño propio”, se empeñó en explicar.

Estrada Saldaña por ahora comercializa sus artesanías en el mercado nacional, su sueño es tener su propia tienda e iniciar a la brevedad las primeras exportaciones, de lo cual depende el crecimiento de su naciente empresa.

TALLER PROPIO

Tal como va dando forma a cada una de sus piezas , así cuenta ha ido formando su pequeño taller localizado en Villa Libertad, en Managua, en el segundo piso de su vivienda. “Es un proyecto que tiene tres meses, pero las proyecciones son de comenzar a exportar, de manera que promovamos no sólo parte de la cultura a través de las artesanías sino también hacer una empresa y generar empleos”, dijo Arlen Estrada.

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