- Estaba seguro que haría un
gran trabajo
Gerald HernándezEnviado especial [email protected]
SANTO DOMINGO.- El mejor lanzamiento de Olman Rostrán no fue su bola rápida de 87 millas, o sus sliders y cambios de velocidad que sacan de paso, sino la confianza que tuvo en cada uno de sus pitcheos.
Olman estaba seguro que iba lanzar un buen juego, pero con una blanqueada frente a los Estados Unidos, uno de los equipos favoritos del torneo de béisbol, rompió sus propios cálculos. El derecho chinandegano se excedió y colocó a Nicaragua en las altas esferas del béisbol. Ahora todos hablan de los nicas.
“No fue fácil vencer a Estados Unidos. Ellos venían de ganarle a Dominicana, pero me he preparado para enfrentar a equipos de esta categoría. Para mí fue importante el fogueo ante Panamá y luego lanzarle tres inning fuertes a Dominicana. Allí mi confianza creció. Hoy (ayer) demostramos (el equipo) que pertenecemos a este nivel y vamos a buscar con todas nuestras fuerzas una medalla”, declaró a LA PRENSA el tirador derecho que fue líder en efectividad de la Serie de las Américas del 2002 con 0.82, y que en estos Panamericanos comparte esta distinción con Cairo Murillo, ambos con 0.00 en 9 innings.
Tanto Olman como Cairo, han conseguido los triunfos más significativos de sus carreras en estos Panamericanos.
Aunque no hubo un estudio minucioso de los bateadores norteamericanos, Olman se las arregló para ir descubriendo sus debilidades: “Ellos batean bastante despegados del home plate, entonces los estuve trabajando con muchos lanzamientos por la zona de afuera”.
También fueron importantes los aportes del instructor de pitcheo, Pedro Torres, quien le aconsejó que dependiera de su slider y cambio de velocidad, para dejar la bola rápida para sorprenderlos.
“Los norteamericanos están acostumbrados a los lanzadores encima de las 90 millas, por lo tanto mandamos a Olman a que moviera la pelota y de vez en cuando soltara su bola rápida para despistarlos”, dijo Torres.
EL ALIADO
Tres jugadas de fantasía en el jardín derecho, le valieron a Eduardo Romero para apuntarse un juego salvado que no está reflejado en el box score, pero que quedará grabado en la mente de todos los nicaragüenses que estaban en el Estadio de Quisqueya.
“Uno siempre busca como hacer lo mejor para su equipo y gracias a Dios que esos lances sirvieron para colaborar en esta importante victoria. Nunca dudé en lanzarme por las pelotas. En Nicaragua practico mucho, muchas veces he sido criticado, pero ya me he ido especializando”, aseguró Romero, quien fue el más valioso a la defensiva e hizo una jugada de doble play que descabezó el segundo inning.