- Gobernación denuncia que detrás de problemas sociales se esconden grupos económicos que presionan por tierras
“piñateadas”
José Adán Silva [email protected]
El Viceministro de Gobernación, Alfonso Sandino, denunció ayer que la marcha de campesinos de Matagalpa tiene un trasfondo económico que pretende beneficiar a unos cuantos finqueros, quienes supuestamente están manipulando a los campesinos pobres para recuperar algunas propiedades que perdieron por falta de pago.
Según Sandino, en la marcha de unos cinco mil campesinos que se dirigen hacia Managua, hay razones válidas derivadas de la pobreza extrema de la región, pero a la vez señaló que detrás de la misma se mueven organizaciones de desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense y cooperativas sandinistas, que fueron beneficiadas con fincas y haciendas entregadas en arriendo por la Corporación Nacional del Sector Público (Cornap).
PROPIEDADES DE LA PIÑATA
Dijo que muchas de las propiedades que reclaman los marchistas fueron entregadas durante el período de transición de 1990, cuando cientos de fincas y haciendas del Estado fueron vendidas o dadas en arriendo con opción de compra a muchas cooperativas, la mayoría de las cuales no ha pagado un solo abono al Estado en 13 años.
De acuerdo con Sandino, desde que se firmaron los Acuerdos de Las Tunas en septiembre del año pasado, se han conseguido fondos para agenciar recursos a propietarios de fincas que querían cosechar café, y al mismo tiempo se les perdonó que subrogaran las propiedades que ocupan como prendas crediticias ante el sistema financiero que les facilitó los préstamos.
El funcionario dijo que durante las negociaciones de Las Tunas los productores entregaron una lista de propiedades por las cuales reclamaban titulación, luego de haberlas ocupado muchos años.
Fue entonces cuando el Gobierno se comprometió a establecer el estatus jurídico de estas propiedades para tratar de resolver las demandas, lo que llevó a descubrir que muchas de las tierras reclamadas están en litigio o han sido vendidas a terceras personas y ahora quieren recuperarlas a través del Gobierno.
NECESITAN REFORMAR LEY
“Comenzamos a estudiar propiedad por propiedad y así encontramos que una de las fincas reclamada, como La Golondrina, está ocupada por trabajadores agrícolas, pero pertenece a la familia More, está siendo reclamada por ciudadanos americanos y está sujeta a la discusión del waiver con el Gobierno de Estados Unidos; eso lo hemos conversado con dirigentes de Las Tunas y hemos llegado al acuerdo con ellos para que desocupen esta tierra y buscar reacomodo en otras propiedades”, dijo Sandino.
Agregó que los representantes de los campesinos aceptaron adquirir las propiedades que ocupan y abandonaron su antigua posición, que era que el Gobierno de manera gratuita les otorgara títulos de reforma agraria.
No obstante, según Sandino, el conflicto estalló cuando se les aclaró a los productores que la solución a los problemas de la propiedad implicaría más tiempo, porque para resolverlos se necesita modificar la Ley sobre Propiedad Reformada Urbana y Agraria (Ley 287), lo cual corresponde al Parlamento.
FINCAS MOROSAS
Las fincas que los marchistas reclaman son: Santa María de Guasaca, San Antonio de Guasaca, La Golondrina, La Empresa, La Isla de Peñas Blancas, La Suana y San José.
También piden La Lucha, Providencia, San Martín del Tuma y San Martín de Los Quinteros.
Las fincas están en posesión de los marchistas desde 1990, cuando las adquirieron con contrato de arriendo con opción a compra a través de la Corporación Nacional del Sector Público.
Según el Ministerio de Gobernación, a excepción de una finca, los dueños de las otras propiedades no han pagado un solo abono al Estado.