El año pasado, organismos ambientalistas denunciaron que parte de la ayuda alimentaria que entró a Nicaragua era de origen transgénico. Sin embargo, su consumo no provocó ningún efecto en los beneficiados. (LA PRENSA/ARCHIVO)

Recomiendan moratoria a introducción de transgénicos

Organismo de derechos humanos demanda crear bases legales que controlen el ingreso de productos genéticamente alterados Benjamín Blanco [email protected] La joven Indira Moreno piensa que no está lejos el día en que será muy importante para los nicaragüenses saber si la sopa de frijoles que sirven en sus mesas proviene de granos naturales o de […]

  • Organismo de derechos humanos demanda crear bases legales que controlen el ingreso de productos genéticamente alterados

Benjamín Blanco [email protected]

La joven Indira Moreno piensa que no está lejos el día en que será muy importante para los nicaragüenses saber si la sopa de frijoles que sirven en sus mesas proviene de granos naturales o de semillas cultivadas por manipulación genética, también conocidos como productos transgénicos.

“Considero que es a los campesinos a quienes se les debe brindar toda la información que existe alrededor del tema de los transgénicos, pues son ellos quienes cultivan la tierra y ellos proveen de granos al mercado, aunque también a los consumidores hay que decirles si lo que están comiendo es o no un producto transgénico”, señaló Moreno.

Esta joven de 17 años, originaria de Managua y estudiante del quinto año de secundaria en el Colegio Centroamérica, asistió ayer al foro-debate organizado por la Alianza por una Nicaragua Libre de Transgénicos.

Si se altera la composición genética de cualquier ser vivo, se pueden modificar sus características originales, sea ésta una planta o un animal. Este proceso consiste en transferir un gen responsable de determinada característica en un organismo, hacia otro organismo al cual se pretende incorporar esta característica, de allí surgen las siglas OGM, Organismo Genéticamente Modificado o transgénico.

Según los defensores de los transgénicos, las plantas podrían ser modificadas con el fin de que sean más resistentes a plagas y condiciones climáticas extremas como sequías o para producir alimentos más nutritivos, saludables y de mayor rendimiento, que podrían ayudar a cubrir altas demandas de alimentos.

Las principales productoras de OGM han afirmado que no hay peligro en el consumo de estos productos. Sin embargo, estudios en Europa han confirmado que en algunas personas han provocado algunos tipos de alergias e incluso cierta resistencia del organismo humano a los antibióticos.

EN NICARAGUA No SE CULTIVAN, PERO…

En Nicaragua oficialmente no existen cultivos transgénicos, pero es imposible saber si muchos de los productos alimenticios importados que consumimos fueron alterados genéticamente.

“Se sabe que a nivel mundial, el 99 por ciento de los cultivos transgénicos de maíz, soya, canela y tomate se producen en Estados Unidos, Argentina y Canadá, pero las empresas que usan estos cultivos para elaborar otros productos no advierten en sus etiquetas si éstos tienen un origen transgénico”, aseguró Julio Sánchez, del Centro Humboldt.

Ante tanta incertidumbre sobre el tema, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos recomienda al gobierno de Nicaragua que en virtud del principio de precaución emitir una moratoria a la introducción de transgénicos al país, así como fortalecer los controles de ingresos de semillas y alimentos.

“Se necesita un marco regulatorio que controle el ingreso de transgénicos al país. Hay algunos proyectos de ley estancados en la Asamblea Nacional, como el de Ley de Seguridad Alimentaria que hay que darles atención”, indicó Bayardo Izabá, funcionario del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

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