- Lluvias destruyen dos tramos de carretera y provocan severos daños en comunidades de Prinzapolka
Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]
La Región Autónoma del Atlántico Norte quedó incomunicada por vía terrestre, luego que las fuertes precipitaciones del lunes 28 de julio socavaron la carretera interminera, en dos tramos ubicados en el municipio de Rosita.
En horas de la tarde del lunes, una laguna se desbordó y abrió un boquete de 50 metros sobre la carretera de macadán en el lugar conocido como Sansanwás, ubicado a 25 kilómetros al sur de Rosita, mientras que en Okonwás (20 kilómetros al noreste de esta cabecera municipal), las lluvias formaron un atolladero de unos 100 metros, que impide el paso de los vehículos hacia la ciudad de Bilwi.
Gonzalo Flores, dirigente de los transportistas del Triángulo Minero, dijo a LA PRENSA que los trabajos de mantenimiento que realizan brigadas de la Corporación de Empresas de la Construcción (Coerco), se echan a perder porque las lluvias socavan la carretera en pocas horas.
DESVÍO PROVISIONAL
Una fila de 50 vehículos esperaba ayer que las brigadas de Coerco hicieran un desvío provisional en Sansanwás, para poder pasar de Siuna hacia Rosita y de Rosita, Bonanza, Bilwi y Waspán hacia el resto del país.
Valerio Romero Olivero, ayudante de un bus que cubre la ruta Bonanza-Rosita-Managua, afirmó que los viajeros que se dirigen hacia la capital tienen que transbordar en Sansanwás para llegar a su destino.
PRINZAPOLKA AMENAZADO
El municipio de Prinzapolka quedó incomunicado por vía terrestre, porque los 35 kilómetros del camino de tierra que lo enlazan con el Triángulo Minero, está cubierto por pantanos, mientras que el río del mismo nombre estaba a punto de desbordarse a causa de los copiosos aguaceros.
Humberto Padilla, empleado de la Alcaldía de Puerto Cabezas, informó que escuchó una comunicación de radioaficionados donde lanzaban un SOS desde Prinzapolka.
Cristina Picado, enfermera del Centro de Salud Rosario Pravia, de Rosita, se contactó por otro radio-comunicador con Cecilia Hernández del organismo humanitario Acción Médica Cristiana con sede en la cabecera municipal Alamikamba, quien confirmó que si el río sigue creciendo será necesario evacuar a varias comunidades.
Por su parte, Humberto Padilla afirmó que un total de mil 93 familias que suman seis mil habitantes, están amenazados por una inminente inundación en Prinzapolka.
COMUNIDADES VULNERABLES
“Las comunidades más vulnerables ante un potencial desbordamiento del Río Prinzapolka son: Limbaika, Galilea, Dos Amigos, Tuburús, Betel, Auka, Dipawala, Masmalaya, Prinsubila, Isnawás, Tungla, Maranjal, Oposa, Soledad, Tasbapouni, Klarindam, La Agrícola, Buena Vista, Escocido y Alamikamba”, señaló Humberto Padilla.
El coordinador de Defensa Civil en la RAAN, David López López, informó que el sábado 26 de julio el Río Kukalaya creció peligrosamente y obligó a evacuar a 12 familias que viven en sus riberas, pero el domingo 27, cuando las aguas volvieron a su nivel fueron regresadas a sus viviendas.
López señaló que el Río Kukalaya tiene una corriente rápida y crece aceleradamente cada vez que llueve, por lo que alertó a los habitantes del lugar para que tomen precauciones en épocas invernales.
INCALCULABLES PÉRDIDAS EN CULTIVOS
Al momento, la dirigencia local de la Defensa Civil no ha decretado estado de alerta, pero el concejal de Prinzapolka, Daniel Castrillo Conrado, dijo que los cultivos de maíz, yuca, plátanos y quequisque, han sufrido severos daños, aunque no se han cuantificado las pérdidas.