- Medidas se adoptan debido al intercambio comercial con
Estados Unidos
Moisés Martínez [email protected]
El permanente estado de alerta que mantiene Estados Unidos como consecuencia de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, dio paso a la aprobación de un nuevo régimen internacional de medidas de protección y vigilancia en todos los puertos marítimos, las que entrarán en vigor el primero de julio del año próximo.
Debido a que un alto porcentaje del comercio marítimo de Nicaragua apunta hacia la nación norteamericana, la Empresa Portuaria Nacional (EPN) desarrolla un seminario de capacitación sobre nuevas medidas de seguridad a todos los agentes vinculados al manejo de los puertos en el país.
Según el presidente de la EPN, Roberto Zelaya Blanco, la adopción de estas medidas se origina en la aprobación por la Cámara del Senado estadounidense de la Ley 1214, la cual establece que todo país que tenga puertos con vínculos comerciales con Estados Unidos debe garantizar un control efectivo del tráfico de drogas e indocumentados, presencia de posibles actividades terroristas, municiones, explosivos, armas y el manejo de sustancias tóxicas y peligrosas.
“Los estadounidenses han manifestado que si sus inspectores llegan y el puerto en cuestión no satisface esos requisitos, se le declara puerto no seguro y por eso ningún barco que atraque en ese puerto podrá hacerlo en algún puerto de los Estados Unidos”, refirió Zelaya Blanco.
FORTALECER LOS CONTROLES
Dada esta situación, los países miembros de la Comisión Centroamericana de Transporte Marítimo decidieron adoptar el seminario 911 que se refiere al control efectivo del terrorismo internacional y otros delitos conexos en los puertos marítimos.
En el seminario, que se llevó a cabo ayer en Nicaragua, participaron empleados de la EPN, efectivos de la Fuerza Naval, Policía Nacional, agentes aduaneros y navieros y responsables de los despachos de carga.
Uno de los especialistas que brindó el seminario en Nicaragua es el argentino Carlos Nicolás Scarpin, quien señaló la importancia de fortalecer los controles de seguridad en los puertos debido a que un 90 por ciento del comercio mundial se lleva a cabo por las vías marinas.
Según Scarpin las medidas de seguridad a implementar deben ser dirigidas a reforzar la inspección de las cargas e identificación de todas las personas que ingresan al puerto, establecer un sistema de pases para el movimiento del personal de la portuaria y la designación de zonas restringidas en los que exista una mayor protección de la carga y al cual sólo podrán ingresar personal especialmente autorizado.
“Todas las naciones deben garantizar la limpieza de sus cargas. En caso de no cumplir con estos estándares, se corre la posibilidad de ser excluido de los mercados internacionales, ya que el importador está exigiendo que la carga que ingrese a su país se encuentre limpia”, finalizó Scarpin.