Arturo Mcfields Yescas [email protected]
El estatus de protección temporal acordado entre Nicaragua y Costa Rica podría ayudar a mejorar los salarios y otras prestaciones sociales para miles de nicaragüenses que viven del otro lado de la frontera Sur.
Para el analista Alberto Cortés Ramos este acuerdo aunque temporal, ayudará a garantizar que los nicaragüenses indocumentados no sean explotados por “coyotes” o empresarios inescrupulosos que se aprovechan de la necesidad económica y de su estatus de indocumentados.
Cortés manifestó que la visita realizada por el presidente Bolaños al país vecino para tratar temas migratorios es un hecho histórico, sin embargo advirtió que todavía queda mucho por hacer para proteger los derechos de los inmigrantes.
“La amnistía no es la única forma de ayudar a los migrantes, podría negociarse una visa de residencia que dure por lo menos seis meses o habrían otras fórmulas que se pudieran explorar”, dijo Cortés.
DOBLE BENEFICIO
El vicecanciller Salvador Stadthagen explicó que están trabajando en los mecanismos para implementar el acuerdo que a su juicio no sólo beneficia a nuestro país sino también contribuirá con la economía costarricense, pues los nacionales aportarán con la seguridad social.
“El acuerdo significa mejores salarios y otras prestaciones, pero también se tiene que discutir los destalles a la luz de la legislación costarricense; creo que éste es un acuerdo beneficioso para ambos países”, dijo Stadthagen.
Asimismo explicó que una de las tareas pendientes por impulsar es la reactivación de la Comisión Binacional con Costa Rica, pues desde noviembre de 1997 ha estado inactiva.
“La idea es ir organizando la parte migratoria que está bien desorganizada en parámetros porque no puede seguir este desorden, tiene que irse regularizando y creemos que no es un punto final, es el inicio de una serie de actividades”, dijo Stadthagen quien señaló que este tipo de problemas “no se solucionan de un plumazo”.
El funcionario recalcó que el acuerdo “no es una residencia en Costa Rica”, pero consideró importante que se estén trabajando los mecanismos para que se mejore la condición laboral y humana de los nacionales en ese país.
INSTAN A DEBATE SOBRE MIGRACIÓN
Para el analista Alberto Cortes Ramos es urgente formular una nueva política migratoria, cuyo objetivo principal debería ser la inclusión de la población migrante y la creación de una institución con perfil propio que coordine todas las políticas y acciones relacionadas con la migración.
En el caso de Nicaragua lo primero que tendría que hacerse, según Cortes, es obligar a una discusión sobre la realidad de la emigración, acabando con la política del silencio actual.
“El gobierno, en conjunto con la sociedad civil y la cooperación internacional debería abrir este espacio de discusión nacional y preguntarse” dijo Cortes.
De acuerdo a la Red Nicaragüense para la Migración unos 150 mil nicaragüense viven en el vecino país del Sur en condiciones de ilegalidad y marginación, las que podrían empeorar con una eventual aprobación de las reformas a la ley migratoria tica.