Maria Antonia López M. [email protected]
La defensa de posiciones para el sector agropecuario constituye la principal preocupación tanto de empresarios privados como de productores, y es éste el tema de discusiones mas fuertes en el seno de las rondas de negociación.
Este sector representa el 30 por ciento del Producto Interno Bruto nacional (PIB), es allí donde se concentran las mayores potencialidades y por ende es donde se debe empujar a tener más ventajas.
Alvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (Unag), sostuvo que los negociadores han mantenido una posición de no proteger al sector agropecuario
“A nosotros lo que más nos interesa es la producción de alimentos porque es el sector más vulnerable, porque los pequeños productores son los que pueden sufrir mas por los subsidios de Estados Unidos, y el gobierno tiene que proteger esa producción”, afirmó Fiallos.
Asimismo dijo que si Nicaragua decide que es mas barato hacer importaciones de alimentos que producirlos, desaparece el sector productivo y la generación de riquezas en el sector rural desaparece, “no tiene sentido que lleguen al país con precios más bajos, si no habrán ingresos para comprarlos”.
A ese respecto agregó, “si ellos saben que perdimos la capacidad de producir alimento, pueden subir los precios cuando mejor les convenga, de esa forma la seguridad alimentaria se vería afectada”.
Para Fiallos, el hecho de que Estados Unidos no quiera discutir en las negociaciones del TLC la reducción de subsidios a sus productos agrícolas complica más las cosas, porque en la Organización Mundial de Comercio es mucho más difícil tomar decisiones.
“Ellos pueden poner sus condiciones en el tratado, y Nicaragua también puede hacerlo, no es que se haga de por vida, sino por algunos años para tener la reconversión”.
Agregó el productor, que Nicaragua es el país con mayor desventaja en la región, porque es el más empobrecido, depende del sector agropecuario, mientras los otros tienen desarrollada su industria o servicios.
“Nosotros seguimos embarcados en la producción de materia prima, en vez de agregar valor a nuestros productos”.
Orlando Núñez, director ejecutivo del Cipres, explicó que en este tratado, Nicaragua es el que más pierde, porque si bien económicamente está en la cola de Centroamérica, alimentariamente es el de mejor posición.
El negociador Alvaro Porta dijo que Nicaragua no quedará abandonada en la defensa del sector agrícola, “estamos siendo solidarios con ellos y esperamos su respaldo”.
Es por tal razón, que los negociadores consideran que los rubros agropecuarios deben encontrar su fortaleza para entrar a competir, “podemos ver la cantidad de negocios que podemos hacer, generalmente nos preocupamos por los grandes ítems, y por eso tenemos que empezar a revisar”.
Agregó que están abiertos a realizar un balance de la negociación hecha hasta el momento, porque uno de los objetivos es “defender las actuales exportaciones, y aquellas que tienen alto potencial para el país”.