René Cárdenas
HOUSTON.- En una conferencia de prensa a la una y treinta del día sábado 26 de julio, los Astros demostraron el símbolo oficial correspondiente al Juego de Estrellas No. 75 que se efectuará en Houston en 2004. Un grupo compuesto de ejecutivos de los Astros y del Béisbol de Ligas Mayores, se hizo presente para atender a los medios de comunicación. Inmediatamente después de la sesión de preguntas y respuestas, se efectuó una ceremonia en el terreno de juego previo al partido contra los Cachorros de Chicago, donde se hizo la introducción del logo al público presente. Un instante después de la ceremonia, comenzó el conteo regresivo para el próximo Clásico de Verano.
Será el tercer Juego de Estrellas que se efectúa en Houston. Los dos primeros se escenificaron en la Octava Maravilla del Mundo, el Astrodome, en 1968 (Juego No. 39) y 1986 (Juego No. 57) La Liga Nacional ganó 1-0, en 1968 y la Liga Americana, 3-2, en 1986. El primer partido lo narré junto con Orlando Sánchez Diago, y para el segundo fui invitado para recibir un reloj con inscripción del Comisionado de Béisbol por unos cuantos años empleados en la narración de béisbol de Ligas Mayores…
Los Astros tienen un envidiable récord de 13-1 durante las últimas 14 aperturas de Jeriome “Jeremías” Robertson, y el novato zurdo prolongó su hoja ganadora con Houston a 9 partidos con su victoria sobre los Piratas el 22 de julio. Por el momento, encabeza a los novatos de la Liga Nacional en victorias y está empatado como sexto en el viejo circuito con 10 triunfos. Robertson, es dueño de la cadena más larga de juegos ganados por un novato en las Mayores esta temporada y la cadena de 9 consecutivos lo clasifica como empatado en el primer lugar en la LN y también lo empata como segundo en las Mayores este año con Kevin Brown de los Dodgers. Persigue de cerca a Roy Halladay de Toronto (14). La cadena de 9 juegos es la más extensa de un pitcher de los Astros, desde que Wade Miller ganara 12 al hilo en 2002. Roberton, aparece como quinto en la Liga Nacional en promedio ganador .769 (10-3)…
La afición (casa llena 43,003) que se congregó en el estadio de Houston para ver el primer juego de una serie de tres contra sus rivales Cachorros de Chicago el viernes 25 de julio, celebró con alegría y orgullo el jonrón No. 400 que el inicialista de los Astros, Jeff Bagwell, conectó el día 20 en Cincinnati contra el pitcher de los Rojos, Danny Graves. De acuerdo a la empresa de estadísticas, Elias SportsBureau, Bagwell, es uno de cuatro jugadores activos que ha desembarcado 20 o más cuadrangulares en por lo menos 11 temporadas consecutivas. Los otros son Barry Bonds (14), Rafael Palmeiro (13) y Sammy Sosa (11)…
Según el jardinero izquierdo de Houston, Lance Berkman, gustaría ver que el equipo, que dicho sea de paso ha ganado seis de sus primeros siete partidos después del Juego de Estrellas, continúe agregando más victorias para aumentar su ventaja divisional. “Si pudiéramos establecer un comando en el primer lugar… un juego de ventaja con dos meses por jugar todavía, no es un buen comando; pero si pudiésemos aumentar a cinco, seis o siete juegos o algo así, entonces tendríamos lugar para hacer reparaciones en el caso de caer en una mala racha”, dijo Berkman, después de ser el héroe en la victoria del miércoles…
En el primer turno al bate de Samuel Sosa, los fanáticos comenzaron a tararear “Corchooooo, corchooooo, corchoooo” y el rugir apenas se escuchaba. Pero en el segundo turno al bate, el sonido del coro de aficionados subió tantos decibeles, que la palabra corcho, se distinguía claramente. Me parece que el incidente nunca se borrará de la mente de los fanáticos, no importa cuantos cuadrangulares conecte. Y antes de que se me olvide, Samuel, se ponchó las dos veces frente a Wade Miller, de los Astros.
René Cárdenas, es columnista de astros.com en español y del diario La Prensa, de Managua, Nicaragua.