Josué BravoCorresponsal LA [email protected]
SAN JOSÉ, COSTA RICA.- El Ministerio Público solicitó ante el Juzgado Penal del II circuito Judicial de San José, un año de prisión preventiva contra Jonathan González Alvarado, de 20 años, principal sospechoso de asesinar a su esposa y a sus hijas Yorleny y Johana, de 3 y 4 años.
No obstante, hasta ayer tarde dicho Juzgado no había dictado sentencia. Durante la mañana, González Alvarado fue citado a declarar sobre el triple asesinado en el precario Triángulo de la Solidaridad, pero se abstuvo de hablar.
La Fiscalía lo acusa de tres homicidios calificados, resistencia agravada y desobediencia a la autoridad. También se incautó el cuchillo de cocina, de navaja ancha y de 16 centímetros de largo, con el que presuntamente Jonathan liquidó a su esposa e hijas.
El presunto agresor fue trasladado al Centro de Ciencias Forenses en San Joaquín de Flores, donde fue revisado clínicamente, ya que en una de sus manos presentaba una herida de disparo, al parecer ocasionada cuando la Policía intentaba detenerlo.
Mientras tanto, los cuerpos de la víctimas fueron trasladados ayer de San Joaquín de Flores, hasta la casa de Aurin Duarte, donde serán velados y hoy posiblemente repatriados hasta el barrio Santo Domingo, en Managua. Todos los vecinos del precario barrio brindaron ayuda económica para realizar la vela a los cuerpos, en un altar improvisado en la casa de Duarte. La madre de María Martínez, junto a otros familiares, en la tarde de ayer intentaba cruzar la frontera en Peñas Blancas para llegar al velorio y encargarse de la repatriación de los cuerpos, pero tenía problemas migratorios.
Los presidentes de Nicaragua y Costa Rica, Enrique Bolaños y Abel Pacheco, lamentaron lo sucedido.
“Lamentamos la tragedia. Es algo que no sólo ocurre en Costa Rica y Nicaragua, tristemente existe en muchas partes del mundo. Lamentamos y le damos el pésame a las familias. Son cosas que no deberían suceder, desquiciados mentales no sé por qué. Como nicaragüenses que son, el gobierno está y el embajador aquí, encargados de brindar ayuda necesaria”, expresó Bolaños. “La violencia que aflige a la humanidad, toda esta vergüenza que nos aflige, no tiene nacionalidad, no tiene raza, no tiene edad, no tiene religión, no tiene sexo. Es una tragedia del género humano y debemos enfrentarnos en conjunto…”, concluyó Pacheco.