- Productores gritan por avance de la plaga, pero el gobierno dice el que control de la plaga es responsabilidad de los cafetaleros
María Antonia López M.y Silvia González [email protected]
MANAGUA Y JINOTEGA.- Al menos la mitad de las plantaciones de café de Jinotega y Matagalpa, unas 70 mil manzanas, podrían estar siendo afectadas por la enfermedad conocida como Roya declaró Buenaventura Gutiérrez, directivo de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafe).
Según el productor, en los sectores de El Cuá, La Pavona, Abisinia y El Tuma-La Dalia ubicados en los departamentos de Jinotega y Matagalpa, consideradas como las zonas de mayor producción al Norte del país, es donde se han reportado los brotes más grandes de roya.
El productor atribuye este problema a la falta de financiamiento para las labores de precosecha, las cuales deben realizarse a fin de evitar que enfermedades como la mencionada se propaguen.
Esta enfermedad ha persistido en los cafetales nicaragüenses por muchos años, no obstante, el control de la misma se había mantenido, por cuanto los productores daban la atención debida a la plantación.
Sin embargo, este año la ausencia de crédito y el período lluvioso en las zonas cafetaleras están dando lugar a que el fenómeno se acentúe más que en temporadas pasadas.
PÉRDIDAS DE 200 MIL QQ.
De no controlarse la enfermedad, Gutiérrez, estimó que unos 200 mil quintales de café podrían perderse, muy a pesar de que este año, el ciclo productivo apunta a tener buenos rendimientos, ya que las plantas están en una etapa de recuperación natural.
José Augusto Navarro, Ministro Agropecuario y Forestal (Mag-For), explicó que la entidad carece de recursos para dar atención a una afectación tan grande, de la cual no estaba seguro, porque no tenía informes oficiales al respecto.
No obstante, insistió que el control de la Roya es una tarea de los productores, porque desde hace mucho tiempo la enfermedad existe y saben que tienen que controlarla.
Sobre la queja de financiamiento expresada por el productor Gutiérrez, el funcionario público dijo que esos son acuerdos entre privados, pues los bancos son los que determinan a quién entregan sus créditos, y dentro de ellos se incluye un fondo para el control de plagas y enfermedades.
El Mag-For, insistió Navarro, solamente puede atender a pequeños productores con pocos recursos, porque de igual manera reciben demandas de otros sectores productivos.
Sin embargo, consideró que si los productores le expresan la situación, oficialmente estaría dispuesto a colaborar en lo que fuese posible.
OTRAS AMENAZAS
El Presidente de Asociación de Cafetaleros de Jinotega, Eduardo Rizo López, dijo que las dimensiones del problema aumentan cuando ya se pronostica una perdida de un tercio de la cosecha a consecuencia de otras enfermedades como el pellejillo y antracnosis.
Dijo que el 80 por ciento de los productores no tienen financiamiento y la roya ataca a los árboles cuando están debilitados por la falta de fertilización.
“Nosotros vimos la florescencia y esta fue excelente pero ya se ha caído el 30 por ciento y cuando vayamos al corte ya el 50 por ciento se habrá caído, lo que significa que muy difícilmente llegaremos a producir los 700 mil quintales (a nivel nacional)”, estimó Rizo.
LA ROYA
Esta enfermedad fue encontrada en 1978 en las plantaciones de Matagalpa y Jinotega, es una especie de hongo (polvillo anaranjado), que se aloja en las hojas de la planta de café, causando su caída y evitando el desarrollo normal de la cosecha.