- Selecciones del 83 y 95, únicas
medallistas en Panamericanos
Edgard Tijerino M. [email protected]
Entre el jonrón del glorioso Stanley Cayasso contra USA en 1951 durante los juegos realizados en Buenos Aires, y el hundimiento de Denis Martínez después de ser derrotados por México en Winnipeg 1999, hay ocho participaciones del béisbol nicaragüense en Panamericanos y dos medallas de plata, una producida por aquel impacto de 1983 en Caracas, que hizo llorar de emoción a Noel Areas, y la otra, consecuencia de ese destello atravesando el mar de las angustias que vio Buenos Aires en 1995, con Julio Sánchez al frente de la tropa.
Fue una buena actuación la de 1951 ganando 4 juegos y perdiendo 3, incluyendo la dramática batalla de 11 entradas con Cuba por 6-5, pero como ha sido habitual, nuestras pretensiones fueron recortadas… Las derrotas por 5-4 ante Venezuela y 4-2 ante México, nos sacaron del cuadro de medallas enviándonos al cuarto lugar… Inolvidable el jonrón de Cayasso en la victoria de 9 por 8 sobre USA, pero lamentable ver doblegado dos veces al “Toro” Canales, vencedor de Cuba en el Mundial un año después.
En 1959 se viajó a Chicago con Rigo Mena, muy joven todavía… Se perdió con Puerto Rico y Dominicana sin apelaciones y se cayó en cerrada pelea ante Cuba… Era la época en que el béisbol profesional atrapaba toda la atención y capturaba a los mejores valores afectando a la Selección Nacional… No se esperaba algo milagroso al momento de zarpar la expedición.
Ya con Castaño, fuimos a Cali en 1971 con un optimismo cultivado durante el Torneo de La Amistad, en el cual, Sergio Lacayo tiró no hitter a Colombia… Sin embargo, la Selección perdió consecutivamente los primeros cinco juegos y todos nos sentimos a bordo del Titanic con el capitán Smith pasado de copas… Heberto Portobanco quería que se lo tragara la tierra, pero viendo a la tropa salir de las cenizas para ganar los últimos 3 juegos, descartó la posibilidad de asilarse.
Y llegó 1983… El equipo había regresado hecho añicos de la Copa de Bélgica y todos nos precipitamos a vaticinar un terrible naufragio en los Panamericanos de Caracas, pero sorprendentemente, Nicaragua impactó derrotando al poderoso USA de McGwire, Abner, Swift, Belcher, Snyder y Surhoff y consiguió la plata con aquel jonrón de Julio Sánchez contra Dominicana. Noel cayó de rodillas, elevó sus brazos al cielo, soltó unas lágrimas y se sintió en el paraíso, igual que todo el país.
La frase de Argelio “la medalla viene”, cobró más fuerza cuando se derrotó a Cuba cerrando el fogueo para los Juegos de Indianápolis en 1987, pero lo que ocurrió en el torneo fue algo diferente… Perdimos 17-0 con Cuba y 18-0 con USA dominados por Jim Abbott… Se cerró con victorias de Moyita y Barney sobre Venezuela y Aruba, pero ya estábamos en las puertas del cementerio con nuestras esperanzas deshilachadas… Fue la medalla más soñada y una de las más grandes frustraciones.
En Cuba, durante los Panamericanos de 1991, buscábamos el boleto para ir a Barcelona, pero una atrapada de Jeffrey Hammons que hubiera deseado hacer Willie Mays, sobre un batazo de Próspero González, nos eliminó dramáticamente… Fue en ese torneo que Carlos García ordenó un cambio de manager a medio camino, quitándole las riendas al Brujo para entregárselas a Omar Cisneros… Perdimos 5-4 ante USA y regresamos a casa con balance de 4-4.
En Buenos Aires, 1995, Nicaragua logró 6 triunfos en 9 juegos obteniendo una segunda medalla de plata… Nunca olvidaré la gran jugada defensiva de Nemesio contra Panamá, asegurando a última hora una victoria de 4 por 3… ¡Cómo sufrió Sánchez, amigos!… Vi a Carlos García sudar helado en el Hotel Sheraton en espera de la recta final necesitando atención médica… Se venció a Brasil, Antillas, Puerto Rico, Panamá, México y Argentina , y se garantizó la medalla.
Finalmente Winnipeg, ya con los profesionales en acción y regresando al bate de madera… Nicaragua apenas registró 194 puntos ofensivamente, menos que Guatemala, y una vez más, fallamos ante México después de una resonante victoria sobre Dominicana… Con Denis sin dormir estudiando álgebra buscando fórmulas exitosas, nos quedamos sin medalla, porque la falta de pólvora fue grave… Edgard López con 308 fue el mejor hombre, en tanto Panal bateó 500 pero con sólo 6 turnos.
Ahora, ¿qué nos espera ahora en Dominicana?… Una historia tenebrosa como las de Stephen King, o un relato merecedor de ser agregado a las Mil y una Noches… Nuevamente, lo único seguro de nuestro equipo, es la inseguridad.