- Pleito comenzó por 120 dólares que la mujer había ahorrado para enviárselos a sus otros hijos en Nicaragua
- Hacía sólo una semana, la Policía le había prohibido que se acercara a su mujer, pero regresó a cumplir su promesa de matarla
Josué BravoCorresponsal LA [email protected]
SAN JOSÉ, COSTA RICA.- El asesinato de una nicaragüense junto a sus dos hijitas, tiene conmovida a la opinión pública costarricense. Debido a problemas de violencia intrafamiliar, el también nicaragüense Jhonatan Alvarado, de 20 años, liquidó a cuchilladas a su esposa María Martínez de 30 años y a sus hijas Yorleny y Johana, de tres y cuatro años respectivamente.
El triple asesinato se produjo cerca del mediodía de ayer en el barrio Triángulo de la Solidaridad, de Tibás, San José, informó la Fuerza Pública.
Según versiones policiales, Martínez presentaba al menos tres heridas al parecer ocasionadas con cuchillo de cocina, en el tórax, mientras que las menores tenían cortaduras severas en el tórax y el abdomen.
Al parecer la barbarie se cometió luego que Alvarado sostuvo fuertes discusiones con su pareja sentimental.
Antonio Gaitán, paramédico de la Cruz Roja, informó que cuando ellos llegaron al lugar, las tres personas estaban fallecidas. Martínez estaba muerta en la calle, a unos metros de su casa y las niñas estaban arrinconadas en un dormitorio.
“Era una escena horrorosa. Es dolorosa e impactante. Hay compañeros de la Cruz Roja y la Policía que están atónitos. Es una impresión muy grande, ¿Cómo un ser humano puede causarle daño a los niños?”, indicó Gaitán, mientras las lágrimas rodaban por sus mejías.
Minutos después la Policía detuvo al agresor, previendo una posible linchada que sufriría a manos de los vecinos, que estaban indignados. De inmediato fue trasladado a la Comisaría de Tibás, pero ante el enfurecimiento de la población, lo llevaron a las celdas de la Fiscalía, en el centro de San José.
Lenín Jiménez, comandante de la Fuerza Pública, dijo que Alvarado tenía restringido visitar a su esposa e hijos, debido a varias denuncias de agresión doméstica. El policía lloraba por la conmoción, al igual que sus compañeros.
“Él cumplió su amenaza. Ya las había amenazado de muerte. El problema empezó porque ella tenía como 120 dólares ahorrados para enviarlos a sus otros hijos que tiene en Nicaragua y entonces él quería que le diera el dinero. Le dijo que si no se lo daba, la mataba”, dijo Ercilio Mendoza, vecino de las víctimas.
“Incluso ella dijo que si escuchábamos gritos, que llamáramos al 911, pero aunque lo hicimos, allí dijeron que esa denuncia no les correspondía a ellos. Después llegaron, pero era demasiado tarde”, agregó.
María Aguirre, vecina de la familia, explicó que María Martínez le había dicho anteriormente que su marido le pegaba mucho y que constantemente la amenazaba con matarla junto a las menores si no le daba el dinero.“Le dije que si la amenazaba, por qué no se iba para Nicaragua. Parece que no hacía caso. El viernes anterior la Policía lo sacó a la fuerza, pero el domingo la vi junto a él”, comentó.
AGRESIONES CONTRA MUJERES
La Viceministra de Seguridad Pública, Ana Helena Chacón, lamentó lo ocurrido y se comprometió a buscar alternativas para prevenir delitos contra las mujeres y la niñez.
“Lamentablemente no hemos podido detener la violencia contra las mujeres. El sospechoso tenía medidas cautelares y la Policía estaba atendiéndolo. Lo que pasa es que en la Fuerza Pública hay múltiples casos similares y por lo tanto no lo atendimos a tiempo”.
CRIMEN Y DISCUSIONES
Este hecho sucede cuando en Costa Rica, el Gobierno y entidades que defienden los derechos de los niños, presionan a la Asamblea Legislativa para que aumenten las condenas a los agresores de menores.