LA PRENSA/ O. Valenzuela

Aguacate, fruta de cuidado

Masaya, Rivas, Carazo y Occidente es donde más se cultiva Gabriel Sánchez Campbell [email protected] En el mundo gastronómico el aguacate es calificado una fruta afrodisíaca, poseedora de grandes concentraciones proteínicas y alto contenido de aceites, mientras que en la agricultura se caracteriza por ser producto de gran rendimiento. Existen tres grandes grupos que engloban todas […]

  • Masaya, Rivas, Carazo y Occidente es donde más se cultiva

Gabriel Sánchez Campbell [email protected]

En el mundo gastronómico el aguacate es calificado una fruta afrodisíaca, poseedora de grandes concentraciones proteínicas y alto contenido de aceites, mientras que en la agricultura se caracteriza por ser producto de gran rendimiento.

Existen tres grandes grupos que engloban todas las variedades conocidas de aguacates. Los primeros son los antillanos, le siguen los guatemaltecos y por último están los mexicanos.

El grupo de aguacates antillanos se desarrollan principalmente en países o regiones de climas cálidos, ya que su altura de siembra va desde los cero hasta los 800 metros sobre el nivel del mar. Contienen una gran cantidad de proteínas y aceite que no afecta los niveles de colesterol del cuerpo a como se cree empíricamente.

Los aguacates de la variedad guatemalteca se desarrollan entre los 800 y 1,500 metros sobre el nivel del mar, pero en el país su siembra no ha sido desarrollada.

La variedad de aguacates mexicanos, se siembra a una altura de 1,500 a 2,500 metros sobre el nivel del mar. En el país se han intentado sembrar en las zonas altas como Jinotega y Matagalpa, pero su siembra no ha sido muy generalizada.

Según Rodolfo Munguía, experto en fruticultura de la Universidad Nacional Agraria (UNA) este cultivo se siembra principalmente en Masaya, Rivas, la Meseta de los Pueblos que comprende Jinotepe, Diriamba, San Marcos, Masatepe y San Juan de Oriente. Además se siembra en el Occidente del país.

El aguacate da frutos entre uno y cinco años, depende de la forma como se cultive. Por ejemplo, si la planta se injerta en una vara, su producción estará lista en un año, pero si se deja que desarrolle naturalmente se tendrá que esperar cinco años para obtener las primeras frutas.

Según Munguía, en el país existen unas 27 variedades, entre las criollas, extranjeras y las mejoradas que en algunos casos pueden llegar a pesar hasta dos libras.

LOS PROBLEMAS

Sin embargo, no están exentos de problemas que interfieren su producción. Los insectos, los taladradores de huesos, de frutos y de ramas, están entre las principales amenazas.

Los taladradores de huesos penetran la semilla del cultivo que se madura y hacen que se pudra. Los taladradores del fruto penetran el producto y hacen que éste se caiga del árbol. El taladrador de rama, penetra los tallos, impidiendo el crecimiento de la planta

CÓMO COMBATIRLOS

Para combatirlos el productor debe revisar que los aguacates que crecen no presenten alteraciones en su cáscara, como manchas negras o cualquier manifestación que en su corteza indiquen que algo no anda bien.

Munguía sostiene que el principal problema para el control de insectos en el país está en que la mayoría de los productores trabaja de forma aislada. Y al tener el árbol de aguacate cultivándose como parte de una agricultura de patio, si el siembro del vecino presenta problemas difícilmente se podrá controlar la invasión de insectos que se da en el ambiente.

Hugo Sergio Torres, especialista en hortalizas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mag-For) considera que lo que se debe hacer para producir mejores aguacates es ayudar a los productores a unirse. Asociarse para que así puedan controlar las enfermedades en conjunto.

“Lo tienen que hacer así porque como la mayoría de los productores trabajan solos, cuando otro agricultor tiene problemas con ataque de insectos, como nadie controla en aire, al que tiene bueno sus frutos, se le pasan los insectos del otro y luego hay problemas”.

Aunque también se recomienda que cuando se presenten alteraciones en el fruto, debido a los piquetes de los insectos, se corte el producto contaminado y quemarlo. O bien enterrarlo, para que éste no dañe los demás.

Otro problema señalado por el especialista, es la falta de riego, situación por la cual muchas plantas tienden a morir.

LAS COSECHAS

Normalmente la primera cosecha comercial ocurre a los cinco años en árboles injertados y la cantidad de frutos producidos depende de la variedad y la atención que haya recibido la planta en su desarrollo.

A los cinco años, generalmente se cosechan cincuenta frutos; a los seis años, ciento cincuenta frutos; a los siete años, trescientos frutos y ochocientos a los ocho años.

Algunas variedades como Hass, Fuerte y otras de fruto pequeño, pueden producir entre 1,000 y 1,500 frutos a los diez años.

El grado óptimo de madurez del fruto para realizar la recolección, es difícil de determinar por la diversidad de variedades y ambientes, por las variaciones en la duración de período de floración a cosecha y por las diferencias en el contenido de aceites que se van acumulando durante la maduración del fruto.

La recolección se hace a mano utilizando escalera, se corta el pedúnculo por encima de la inserción con el fruto.

La conservación de los frutos de aguacate destinados a la exportación se realiza en cámaras o almacenes con atmósfera controlada.

ESTÉRILES

H ugo Sergio Torres, especialista en hortalizas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mag-For), señala que en el país los productores enfrentan el problema que a veces sus plantas de aguacate a veces no dan frutos y explica que esto se debe a que los cultivos necesitan una planta hembra y una macho para que haya polinización.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí