Las presiones arnoldistas contra el Ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, surtieron efecto ayer, después que en la celebración liberal de pasado 11 de julio, María Fernanda Flores de Alemán, esposa de Arnoldo Alemán, exigió que se permitiera al diputado Enrique Quiñónez proponer la separación de Montealegre del CEN arnoldista. (LA PRENSA/Archivo)

Retiran a Montealegre de directorio arnoldista

De los 18 miembros de cúpula liberal, 11 votaron a favor de que renuncie al gobierno María José Uriarte R. [email protected] Mediante una votación de 11 de los 18 miembros que integran el Comité Ejecutivo Nacional del PLC, se acordó ayer separar de manera oficial al ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, como tercer vicepresidente del […]

  • De los 18 miembros de cúpula liberal, 11 votaron a favor de que renuncie al gobierno

María José Uriarte R. [email protected]

Mediante una votación de 11 de los 18 miembros que integran el Comité Ejecutivo Nacional del PLC, se acordó ayer separar de manera oficial al ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, como tercer vicepresidente del partido, mientras no renuncie a su cargo en el gobierno.

“El CEN acuerda que el presidente nacional del partido, Jorge Castillo Quant, comunique a Eduardo Montealegre Rivas, la decisión tomada por más de 300 convencionales propietarios, para que el tercer vicepresidente nacional se separe temporalmente de su cargo de directivo del partido, mientras no renuncie al cargo gubernamental de Ministro de Hacienda y Crédito Público”, señala el acta ratificada en la reunión del CEN arnoldista.

El jefe de la bancada liberal, diputado Enrique Quiñónez, señaló que “el acta es clara, al especificar que Castillo Quant no llegará donde Montealegre a consultarle ni a pedirle que se defina, sino que le va a comunicar que mientras no tome una decisión al respecto, no puede actuar como directivo del partido, y deriva de un mandato establecido por la máxima autoridad, que es la convención”.

Quiñónez negó que con esta decisión Montealegre sea excluido o expulsado del partido, e indicó que él podrá seguir siendo un militante activo, donde sus aspiraciones futuras a un cargo de elección popular no serán afectadas.

Sin embargo, para el vocero del PLC, Eliseo Núñez, lo correcto es brindarle el derecho a la defensa a Montealegre y tomar una definición sobre su caso hasta que él otorgue una respuesta concreta si renuncia o no a su cargo como funcionario de gobierno.

Núñez, quien no estuvo presente hasta el final de la reunión donde se ratificó el acta, interpreta el mandato como un planteamiento generalizado de los convencionales para revisar los casos de los militantes que están en el gobierno, a pesar de pertenecer a un partido de oposición.

En lo que sí coinciden Quiñónez y Núñez, es que la situación de Montealegre es difícil, ya que no concuerda su papel de funcionario público de la administración Bolaños y el de directivo del PLC, que mantiene un distanciamiento total del Ejecutivo.

“No se puede estar como miembro del Comité Ejecutivo Nacional en una reunión del CEN donde se están planificando posiciones de oposición, tanto del partido como de la bancada de la agenda parlamentaria, y que esté un ministro ahí, que es el que está llevando casualmente las políticas económicas equivocadas del gobierno”, observó Quiñónez.

Wilfredo Navarro, primer vicepresidente del partido, considera que la situación de Montealegre como ministro se complica ahora que el Frente Sandinista manifestó que no va a apoyar ninguna medida económica que impulse el gobierno relacionada al ESAF o a la HIPC.

“Creo que Eduardo tiene que ver cómo está planteada la situación, ahora que el Frente Sandinista asegura que no va a respaldar la privatización de Hidrogesa y Enitel, prácticamente este proyecto, la propuesta económica que tiene el gobierno se desmorona y tendrá que reevaluar su posición en ese cargo”, concluyó Navarro.

Tanto Quiñónez como Navarro descartaron que esta decisión cause una crisis mayor dentro de las estructuras del partido y que por el contrario fortalece la institucionalidad del PLC y desestimaron que sea una trama de Arnoldo Alemán contra Montealegre.

El acta establece que el diputado David Castillo, secretario de formación política, se pronunció en contra de esta decisión.

Al separarse a Montealegre de su cargo como tercer vicepresidente, este puesto queda vacante, ya que lo que se define es un licenciamiento, no una sustitución.

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