- BBC admite que científico muerto fue su “fuente principal” al decir
que el gobierno exageró las informaciones sobre las armas de destrucción masiva de Irak
EFE
LONDRES.- El primer ministro británico, Tony Blair, prometió declarar en la investigación sobre la muerte de David Kelly, a quien la BBC identificó ayer como su “fuente principal” al informar de que el Gobierno exageró la amenaza iraquí para justificar la guerra.
Blair rechazó las exigencias para que abrevie su gira por Asia y convoque al Parlamento de su país a fin de abordar una controversia vinculada con la muerte del experto.
En declaraciones desde Seúl, donde se encontraba el domingo en visita oficial, Blair se comprometió a declarar ante el juez que dirigirá la investigación judicial independiente, Brian Hutton, lord Hutton.
El doctor David Kelly, de 59 años, biólogo, funcionario y ex inspector de la ONU en Irak, fue encontrado el viernes cerca de su casa, al oeste de Londres, con las venas de la muñeca izquierda cortadas. Al lado de su cuerpo, la Policía encontró un cuchillo y un tubo de analgésicos.
El primer ministro volvió a calificar la muerte de Kelly como una “terrible, terrible tragedia” e insistió en pedir “respeto” y “moderación” antes de sacar conclusiones sobre el caso.
La hipótesis más extendida sobre el aparente suicidio del científico es que no pudo aguantar más la presión emocional que le supuso estar en el centro de una pelea a cara de perro entre el Gobierno y la British Broadcasting Corporation (BBC).
Su familia dijo el sábado en un comunicado que la vida del doctor Kelly había sido, en las últimas semanas, “intolerable”.
COMUNICADO DE LA BBC
La cadena de radio y televisión pública confirmó ayer que el científico fue la “fuente principal” de dos de sus periodistas, Andrew Gilligan y Susan Watts, cuando ambos informaron de que el Gobierno había forzado su argumentación para justificar la participación del Reino Unido en la guerra del Golfo.
Un comunicado divulgado por la BBC dice: “Habiendo informado a la familia de Kellly, podemos confirmar que el doctor Kelly fue la fuente principal tanto para el informe de Andrew Gilligan (en el programa “Today” del 29 de mayo) como para el de Susan Watts en ‘Newsnight’ los días 2 y 4 de junio”.
La BBC sostiene que “interpretó e informó con precisión a partir de la información obtenida durante las entrevistas con Kelly”. La corporación asegura que no reveló su fuente antes porque “debía confidencialidad” al doctor Kelly.
“Una vez que ha muerto, creemos que, para evitar toda especulación, es importante dar esta información lo más rápido posible. No lo hemos hecho antes de esta mañana por expreso deseo de la familia Kelly”.
La BBC, que promete cooperar con la investigación judicial, sigue creyendo que “hizo bien en divulgar ante la opinión pública los puntos de vista de Kelly”.
El científico fallecido fue identificado como fuente de la BBC, en primer lugar, por su propio centro de trabajo, el Ministerio de Defensa, cosa por la que se sintió traicionado, según dijo a sus amigos íntimos.
CRÍTICAS A LA BBC
La confirmación de que Kelly fue la fuente principal de un reporte por parte de la BBC ha sido recibida con división de opiniones.
Mientras el primer ministro se felicitó por este gesto, en Londres ha habido voces que cuestionan la credibilidad de tan influyente medio de comunicación.
Hay que tener en cuenta que el propio Kelly declaró ante el comité parlamentario que investiga la posición del Gobierno ante la guerra en Irak que él creía que “no era la única fuente” de la BBC.
Y, sobre todo, dijo: “No veo cómo él (por el periodista Gilligan) pudo hacer la información que hizo a partir de mis comentarios durante la conversación que tuvo conmigo”.
La BBC pudo, desde luego, tener otras fuentes, pero la declaración apunta a Kelly como la “fuente principal”, lo que plantea dudas tanto sobre la información de Gilligan, como sobre el testimonio del científico.
El diputado laborista Gerald Kaufman, que preside el comité de la Cámara de los Comunes que se ocupa de los medios de comunicación, criticó ayer a la BBC por haber descrito a la fuente como “un alto funcionario de los servicios de inteligencia”, cosa que Kelly no era.