John LeicesterAP
FRANCIA.- Lejos todavía de su mejor nivel, Lance Armstrong defendió a capa y espada su condición de líder en el Tour de Francia tras aguantar una fuerte arremetida el domingo de su rival kazajo Alexandre Vinokourov.
El estadounidense Armstrong también mantuvo a raya el empuje alemán Jan Ullrich, quien lo escolta por 15 segundos, tras la etapa 14 de uno de los tours más reñidos en tiempos recientes.
El italiano Gilberto Simoni se llevó la victoria en la etapa, una duro recorrido de 191.5 kilómetros, que incluyó seis altos de 1,000 metros en los Pirineos.
Armstrong, quien busca igualar el récord de cinco victorias consecutivas en el Tour, sigue ostentando la casaca amarilla de líder con una ventaja ínfima de 15 segundos sobre Ullrich, mientras que Vinokourov se acercó a 18. El kazajo había empezado la jornada a 71 segundos de Armstrong.
“Algo no me está saliendo bien y no puede hacer nada. Lo único es levantarme cada mañana y hacer lo que se puede”, declaró Armstrong. “No voy a llorar, ni a quejarme. Daré lo mejor”.
Vinokourov, del equipo Team Telekom logró escapársele al texano (US Postal Service) en el último alto, el de Col de Peyresourde, de 1,563 metros.
Pero Armstrong recuperó terreno en el descenso del alto, pedaleando fuerte hacia la meta en Loudenvielle-Le Louron.
A Armstrong le quedan dos días más en los Pirineos y una contrarreloj en Nantes, antes que el Tour del Centenario termine en París, para abrir una cómoda brecha sobre Vinokourov y Ullrich.
“Sabía que iba a ser una carrera reñida. Quizás no me esperaba que se iba a decidir en las últimas etapas”, declaró Armstrong.
Armstrong admitió que el domingo se sintió mejor que el día previo, todavía golpeado por su desastroso desempeño en la contrarreloj del viernes, que ganó Ullrich.
Hoy, los pedalistas tendrán que ascender dos imponentes altos para llegar a la meta en Luz-Ardiden, también en los Pirineos.