- Decomisan documentos que estaban en su casa, mientras esposa asegura que desconocía actividades de su marido
Arturo Mcfields Yescas [email protected]
El allanamiento a la casa de Marc Mathew Harris sigue destapando más sorpresas. La Fiscalía decomisó 1,047 cajas con documentos de sus negocios, 37 videos y 30 archivadoras grandes con información sobre las empresas con las que trabajaba.
Harris, a quien se le considera el “gurú del lavado de dinero”, fue detenido en Nicaragua el pasado 10 de junio y ese mismo día fue deportado a Estados Unidos, debido a que en ese país se le acusa de haber lavado más de 100 millones de dólares y tener vínculos con el narcotráfico.
Aunque la Fiscalía no quiso brindar mayores detalles sobre lo que buscaba en la base de operaciones de Harris, la orden de allanamiento señala que iban tras códigos de informaciones bancarias internacionales, nombres de unos 10 mil clientes a nivel internacional y nacional, así como dos escopetas recortadas ilegales las que estaban escondidas en un escritorio de la residencia.
“Tengo entendido que toda esta documentación vino de Panamá donde tenía sede la casa matriz de su empresa, él brindaba asesoría técnica financiera hay muchas empresas pero en Panamá se llama Trust”, dijo la fiscal auxiliar Nubia Arévalo.
La mansión que rentaba Harris y su colaborador más cercano Lawrence George Gandolfy, tiene un área de más de dos manzanas, una piscina, una especie de mini terraza, así como un pequeño jacuzzi. La alquilaba por 2,600 dólares.
“Aquí tenían toda una red instalada, aquí operaba una de las empresas del señor Harris y también servía de casa de habitación para él y su señora, según tengo entendido se dedicaban a la asesoría de empresas nacionales e internacionales”, dijo Arévalo.
CÓNYUGE DE HARRIS SE DECLARA INOCENTE
Nubia Gutiérrez Rivas, compañera de vida de Harris y quien también es señalada por la Fiscalía de haber participado en actividades vinculadas al lavado de dinero negó haber participado en este tipo de actividades y se dijo violentada en sus derechos humanos.
“Me tienen como un rehén aquí en esta casa no he salido desde ayer desde la seis de la tarde yo respeto mucho lo que decide la Fiscalía, he aportado lo más que he podido pero no es justo que me estén acusando”, dijo Gutiérrez.
Asimismo, negó que la residencia donde operaba Harris fuera propiedad de Alfredo Caballero, gerente de la línea aérea La Costeña, como inicialmente se creía, sin embargo, dijo no tener en su poder el contrato de arriendo de la propiedad.
Gutiérrez se mostró enojada por el trato que la Policía le dio a Harris y expresó que éste fue detenido “de forma vulgar”, y alegó que era una persona enferma que padecía de epilepsia, y que trabajaba de forma legal, dedicado, según ella, al negocio de diseñar páginas en Internet.