LA PRENSA/F. Larios

“Los ticos somos más legales que los nicas”

Byron Jerez habla de su vida en la cárcel, su ciudadanía costarricense y el libro que publicará sobre Arnoldo Alemán en esta entrevista que realizó una periodista del diario Al Día, de Costa Rica, y que LA PRENSA reproduce con su autorización Mónica Umaña,Al Día/Costa Rica TIPITAPA, MANAGUA.- Entra a la sala caminando a paso […]

  • Byron Jerez habla de su vida en la cárcel, su ciudadanía costarricense y el libro que publicará sobre Arnoldo Alemán en esta entrevista que realizó una periodista del diario Al Día, de Costa Rica, y que LA PRENSA reproduce con su autorización

Mónica Umaña,Al Día/Costa Rica

TIPITAPA, MANAGUA.- Entra a la sala caminando a paso lento. Ignorando las otras sillas vacías se dirige directamente a la que está en la cabecera del escritorio, el sitio que estaba acostumbrado a ocupar cuando era el hombre más importante de la Dirección General de Ingresos de Nicaragua (DGI).

Byron Rodolfo Jerez Solís, quien fuera la persona más allegada al ex presidente Arnoldo Alemán, saluda con voz fuerte y pone las cartas sobre la mesa: “Yo soy costarricense, nací en el Hospital Central…”, dice, al tiempo que se acomoda en su silla.

Jerez reveló que en sus visitas a Costa Rica hizo gestiones para comprar terrenos y desarrollar un proyecto habitacional, y afirma que aún mantiene en pie esas intenciones.

El ministro de Seguridad Pública, Rogelio Ramos, dijo no tener informes sobre las intenciones de Jerez, y desconoce si hay alguna investigación en curso.

Al ser consultado sobre los nombres de sus amigos en nuestro país, el reo se negó a darlos por temor a que la prensa investigue a esas personas y alegó “respetar la privacidad de sus allegados”.

El costarricense, de 50 años, afirma que la última vez que visitó Costa Rica fue el 3 de abril de 2002, cuando acudió a las oficinas del Registro Civil a sacar la cédula de identidad, y luego abrió una cuenta con tres mil dólares en el Banco Nacional de Costa Rica.

Quince días después fue arrestado en el Barrio Altagracia de Managua, donde le encontraron su pasaporte costarricense, más de 100 mil dólares y dos armas.

Durante la hora y media de conversación, Jerez usa constantemente un pañuelo blanco para limpiarse el sudor. Al entrar a la sala acomodó el ventilador para que el aire le pegara de frente. Parece más el dueño de casa que un reo.

El político está a la espera de una sentencia en su contra. Permanece internado desde abril de 2002 en el sistema penitenciario de Tipitapa, 22 kilómetros al norte de Managua, donde aparte de aire acondicionado, cuenta con una celda para él solo, refrigeradora, computadora y comida especial.

La entrevista con el “todopoderoso” amigo de Alemán –la primera que da a un medio de comunicación extranjero– se realizó el viernes anterior, y coincidió con el día en que sus correligionarios del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) celebraron una convención anual. Él se les une a la reunión desde la cárcel Modelo, vistiendo camisa roja y short ‘kaki’, los colores del partido gobernante.

De la camisa le cuelga una gacilla con medallas y una pequeña campana. “Son las de Sor María Romero, siempre las ando conmigo”, dice Jerez, quien ahora profesa haberse acercado a Dios, en los que considera han sido los días más difíciles de su vida.

Jerez mantiene un sentido del humor inexplicable en un hombre que lleva en sus espaldas acusaciones de fraude al Estado, lavado de dinero y delito electoral.

“Dos cosas no se pueden perder en la vida: la fe y el sentido del humor, si no es mejor cortarse los pulsos (las venas)”, afirma con ironía.

La mayor parte de su familia vive en el exilio. Byron Rodolfo, su hijo de 21 años, padece un impedimento físico y ahora recibe tratamiento especial en Estados Unidos.

¿Qué significa para usted, como padre, no estar con su hijo en momentos como éste?

Es parte del precio injusto que pagan unos por los caprichos de un señor (en referencia al presidente Enrique Bolaños) de querer llevar una venganza total hacia una persona que lo único que le dio fue amistad durante muchos años, y lo llevó hasta la Presidencia.

¿Cuándo fue la última vez que salió del penal?

Fue para ir al Juzgado, para variar… Me llevan a pasear a Managua, a ver las obras de progreso que está haciendo el “Churri”, el presidente Bolaños, así le dice el pueblo.

¿Usted también pidió permiso para ir a la vela del hijo de Arnoldo Alemán?

Sí, gracias a Dios la jueza me dio permiso y fui a la vela de mi compadre. Así le digo yo cariñosamente, ha sido una de las cosas que más me ha golpeado, y la muerte de Amelia Alemán, a quien yo cariñosamente le decía hermana.

¿Cuál es su relación con la familia Alemán?

La de siempre, muy buena. La hija del ex presidente, María Alejandra, vino a visitarme hace como tres semanas, y viene aproximadamente una vez al mes. Venir hasta acá es bastante largo e incómodo, no es como llegar a una fiesta, donde todo el mundo lo está esperando. Aquí es donde he visto quiénes son mis amigos, como dicen: en la cárcel y en el hospital es donde se ven los verdaderos amigos.

LIGADO A COSTA RICA

Cuando lo arrestan, usted apela a su nacionalidad costarricense…

En Costa Rica nacimos los tres hermanos mayores, tenemos la nacionalidad.

Y usted sacó su cédula el 3 de abril de 2002. ¿Por qué esperarse tanto tiempo para hacerlo?

En el penúltimo viaje que hice a Costa Rica fui a abrir una cuenta al banco y me dijeron que tenía que presentar mi cédula, ellos me recomendaron sacarla. En el siguiente viaje que hice la recogí y abrí la cuenta con tres mil dólares.

¿Aún la tiene?

Sí, no me la han confiscado… Los costarricenses somos un poquito más legales en eso que los nicaragüenses. Aquí hacen piñata de las cosas cuando no son de ellos.

¿En cuál banco la abrió?

(Pensativo) En el Banco Nacional de Costa Rica.

Usted abre esa cuenta el 3 de abril, cuando ya estaba en el ojo de la tormenta…

Sí, ya estaba el “Churri” (presidente Bolaños) en función, estaba con la paranoia de la corrupción…

¿Tiene más cuentas en Costa Rica?

No quisiera contestarte esa pregunta, porque entonces le voy a dar la pauta a los sabuesos de Nicaragua para que vayan a quitarme las cosas… Pero bueno, no tengo más. Sinceramente, no tengo porqué mentir.

Y cuando va a Costa Rica, ¿dónde se hospeda?

En el Hotel Intercontinental.

¿Tiene alguna propiedad allá?

Iba a comprar tierras para desarrollar un proyecto habitacional. Todavía estamos en eso.

¿Tiene amigos en Costa Rica?

Sí, si tengo, pero no veo que venga al caso mencionar nombres… no quisiera nombrar amigos para que estén llegando a hacerles entrevistas de cómo me conocieron, porque yo sé lo que es el periodismo.

La embajada estadounidense le quitó la visa y según los medios nicaragüenses, usted hizo un escándalo en el aeropuerto…

Falso. Yo le puedo poner de testigo al señor cónsul… yo no sé de dónde salió esa versión de que insulté a American Airlines… Yo me reuní con el cónsul y él me mostró una carta donde decía que me cancelaban la visa. Cuando le pregunté cuál era el motivo, me dijo que por lavado de dinero. Le pregunté que si tenía pruebas y me dijo que sí…

Usted dice que en el libro que está escribiendo habla de la relación de Arnoldo Alemán con los estadounidenses, ¿Qué tipo de relación?

La relación que tuvo con los embajadores aquí y en Washington. Arnoldo Alemán nunca tuvo problemas con los americanos, comienza a tenerlos cuando llegó Oliver Garza.

Una de las acusaciones que hay en su contra es con respecto a su casa en Pochomil Viejo. Lo acusan de que fue construida con fondos destinados a la reconstrucción del huracán Mitch…

La casa es de mi esposa, ella compró el terreno en el 91… Yo nunca tuve acceso a ningún fondo del huracán Mitch… Reto a cualquiera a que me diga de qué partida que ellos donaron, se usó para construir una casa en Pochomil.

¿Entonces de dónde salió el dinero?

“De mi esposa, ella la construyó junto a un amigo ingeniero. La casa no es lo que dice todo el mundo, todos piensan que es la octava maravilla pero no, ella la decoró con muy buen gusto… yo creo que desde que se casó conmigo ahí empezó con el buen gusto. (Ríe)

También se le acusa de haber comprado 23 autos con dinero del Estado, y ponerlos a nombre de su familia o allegados…

Es falso también. Fueron nueve autos, y se compraron con mi dinero. Yo salí de la DGI en el 2000 y esas notas están firmadas por el director de la DGI, que entró en mi lugar después de esa fecha. Las camionetas se compraron en el 2001 y en el 2002, así que dígame ¿cómo pude firmar una nota de crédito si yo ya no trabajaba ahí?

El Presidente regaló esas camionetas, se hizo una subasta con precios elevadísimos que nadie pagó y ahora las anda el Procurador y su familia. Cuando yo sea declarado inocente por la jueza o el Tribunal, voy a pedir mis carros y no los voy a aceptar usados. ¿A dónde has visto al presidente Pacheco regalando camionetas?

¿Usted conoce a don Abel?

Sí, lo conozco de cara, y conozco a su hermano Rubén. Lo conocí porque manejó el Hotel Cariari… y yo estuve muchas veces hospedado ahí.

PODER Y SALUD

A usted se le compara con el peruano Vladimiro Montesinos…

No sabía que tenía tanta trascendencia, porque no creo que Nicaragua merezca tanta altura como lo que pasó en el Perú. Yo sé lo que yo soy, sé lo que he sido y sé lo que voy a ser. También han dicho que soy el clon de Arnoldo Alemán, pero el pueblo sabe de donde es Byron Jerez. Yo en 1989, cuando conocí a Arnoldo Alemán, ya tenía mi casa de Miami, tenía mis negocios allá, tenía mis carros, que no quiero decir cuántos son porque no quiero ser fachento. Cuando mi padre muere en Costa Rica en 1987, nosotros heredamos una buena cantidad de dinero, y todavía la manejo…

Pero a usted los nicaragüenses lo reconocen como una persona “todopoderosa”.

No creo que sea así, eso dicen los periódicos, pero no podés creerles, porque dicen lo que quieren.

Usted fue sometido a una operación hace poco tiempo…

Sí, me instalaron una banda gástrica para poder reducir de peso, porque tenía el corazón inflamado y sobrepeso. Ahora padezco de reflujo, vómitos y acidez, tengo que asistir al hospital, y la junta de cinco médicos nombrados por la jueza, dijo en un informe que tengo una gastritis aguda, y que me puedo quedar aquí siempre y cuando se cumpla con la dieta. Si no se cumple, no puedo permanecer acá.

¿Cómo ha hecho para sobrellevar estos momentos?

Cuando a uno no le queda de otra, hay que pedirle a Dios mucha paciencia. Toda mi vida he sido católico, y ahora es cuando me he dado cuenta que mi mejor amigo es Dios. Ahora siento una paz interna y eso me da fuerza para darle fuerza a mi familia. Estamos más unidos que nunca. Al final, cuando todo esto pase nos vamos a reír.

¿Ha pensado que si lo condenan va a pasar 30 años en la cárcel?

Yo voy a pasar el tiempo que Dios crea que es lo que debo de pasar. Sin embargo, creo que las cosas van a coger su rumbo porque las injusticias se pagan.

Intriga, dinero …y libro

Byron Jerez promete que publicará un libro con todas las verdades sobre la vida de Arnoldo Alemán, desde su vida política hasta los amores del ex presidente.

“En la vida de Arnoldo Alemán han habido muchas mujeres, no siendo él un hombre muy sexy. Sin embargo, como dice el dicho: ‘La suerte de la fea la bonita la desea’. Ahí es donde empieza el libro, a contar cuántas damas estaban con él, cómo llegó a ser alcalde, su vida amorosa, su surgimiento político, cómo reestructura el Partido Liberal, quiénes le ayudan en su relación con los americanos, cómo llega a ser Presidente… y lo que yo siempre me he preguntado: Don Enrique (Bolaños) fue cinco años presidente de la Comisión Anticorrupción de Nicaragua y nunca dijo esta boca es mía”.

¿No le parece que escribir este libro sería como traicionar a Alemán?

No, nunca, porque yo no voy a escribir su biografía, yo lo que voy a contar es la verdad. No voy a insultar a nadie. Yo creo que más bien voy a dar un testimonio del aprecio y la amistad que cultivé con él desde 1990 al 2001. Yo vi el fenómeno político de Arnoldo Alemán, y voy a hablar del cariño que le tengo a sus hijos, de sus éxitos, de sus fracasos, de sus cualidades y defectos…

¿Usted dijo esta semana que tiene listas 280 páginas del libro?

Ya está casi por salir, pero si te cuento mucho me vas a matar el negocio, porque aquí hemos perdido mucho dinero y tengo que buscar cómo recuperarme. Yo siempre he sido un hombre comerciante, lo llevo en la sangre por parte de mi padre. El libro se llama: Los secretos del poder. Intriga, dinero y sexo en la vida de Arnoldo Alemán.

No será un libro de chismes, como todo el mundo está esperando. El libro no va a llevar suposiciones, rumores ni bolas. Sólo va a estar la verdad, lo que yo viví o lo que yo vi.

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